Voluntariado Nacional en Atarfe: una experiencia de encuentro, diversidad y compromiso

Del 29 de marzo al 5 de abril, la Fundación Escuela de Solidaridad de Atarfe (Granada) acogió una nueva experiencia de Pascua Solidaria en la que participaron jóvenes del colegio San Agustín de Valladolid junto a voluntarios procedentes de distintos ámbitos y vocaciones de Granada.

El grupo estuvo formado por diez jóvenes estudiantes, acompañados por voluntarios de Granada: una misionera agustino-recoleta, dos seminaristas y laicos comprometidos. Esta diversidad de procedencias, edades y experiencias enriqueció profundamente la vivencia comunitaria, generando un espacio de encuentro donde cada persona aportó desde su realidad.

Durante la semana, los voluntarios participaron activamente en la vida de la Fundación, colaborando en tareas cotidianas como la preparación de alimentos, el apoyo escolar, el mantenimiento de instalaciones o la gestión de donaciones. Estas acciones se combinaron con espacios de reflexión, convivencia y celebraciones propias del Triduo Pascual.

Uno de los aspectos más significativos fue el encuentro con personas acogidas en la Fundación, cuyas historias de vida marcaron profundamente a los participantes.

Un encuentro

Como señala David: “Lo que más me impactó fueron las historias de Roberto e Isidro. Nunca había imaginado ese tipo de situaciones y de maldades”.

Para Samuel, que repetía experiencia: “Compartir y ayudar es algo maravilloso que te hace sentir muy bien y afortunado”.

Beatriz destaca el valor del reencuentro: “No solo es reencontrarte con personas que te dejaron huella sino que tú también dejaste una huella positiva en gente”.

Por su parte, Laura subraya la dimensión comunitaria: “Me llevo el gran sentido de comunidad y de fraternidad que se vive en la fundación”.

Y Daniel concluye: “Son muchísimos los aprendizajes que me llevo, de esos que no están en los libros sino en el contacto con la vida”.

Esta Pascua Solidaria vuelve a poner de manifiesto el valor del voluntariado como espacio de transformación personal y social, donde la diversidad se convierte en riqueza y el compartir en motor de cambio.

Veinte años de deporte, solidaridad y compromiso. La Carrera Popular Memorial Padre Marcelino celebró este domingo su vigésima edición en las calles de Granada con un récord histórico de participación: más de 4.000 inscritos que convirtieron esta jornada en una auténtica fiesta popular.

Dos décadas después de su primera edición, esta carrera organizada por el Colegio Santo Tomás de Villanueva – Agustinos Recoletos mantiene intacta su esencia: el deporte como vehículo de transformación social.

Porque desde sus inicios, lo recaudado cada año se destina íntegramente a un proyecto de ARCORES, la Red Solidaria Internacional Agustino Recoleta.

Veinte ediciones, veinte compromisos concretos con las comunidades más vulnerables del mundo.

En esta edición tan especial, los fondos recaudados contribuirán a la construcción de una nueva escuela en Sierra Leona, un proyecto que abrirá las puertas de la educación a cientos de niños y niñas que hoy carecen de un espacio digno donde aprender y crecer.

Queremos agradecer de corazón a todos los participantes, familias, voluntarios y colaboradores que año tras año hacen posible esta carrera.

Cada inscripción es mucho más que un dorsal: es un gesto solidario que cambia vidas a miles de kilómetros de distancia.

Veinte años de deporte y compromiso, veinte años moviendo corazones y transformando vidas.

Más info…

Un año después del inicio de esta iniciativa, las comunidades de Kathantha, Kabakeh y Bumban Kakendekah cuentan hoy con agua potable, saneamiento y herramientas para un futuro más saludable y sostenible.

En enero de 2025, ARCORES y Ferrovial unían fuerzas para lanzar un ambicioso proyecto de desarrollo comunitario en el norte de Sierra Leona. Con una inversión de 41.892€ y un horizonte de 12 meses, el objetivo era claro: garantizar el acceso a agua potable, mejorar el saneamiento y fortalecer el entorno educativo de tres escuelas primarias rurales. Hoy, con el proyecto concluido, podemos afirmar que esa esperanza se ha convertido en realidad.

Ferrovial

Tres pozos, dos escuelas con letrinas, miles de vidas transformadas

Entre mayo y julio de 2025, los equipos de perforación trabajaron en condiciones exigentes para construir tres pozos profundos en las escuelas primarias de Kathantha (82 metros de profundidad), Kabakeh (87 metros) y Bumban Kakendekah (50 metros). Cada pozo fue equipado con una bomba manual, cercado con bloques de cemento y protegido con una valla de hierro para garantizar su seguridad y durabilidad.

Además, en las escuelas de Kathantha y Bumban Kakendekah —donde los estudiantes carecían de instalaciones sanitarias dignas— se construyeron nuevas letrinas con cinco cubículos cada una, diferenciados por género, mejorando la privacidad, la seguridad y la dignidad de niñas, niños y docentes.

El 24 de julio de 2025, ambas infraestructuras fueron inauguradas oficialmente en una celebración comunitaria que contó con la presencia de voluntarios españoles de ARCORES, la comunidad local y los estudiantes. Una jornada de alegría que incluyó charlas de higiene, una comida comunitaria y partidos de fútbol entre los jóvenes del pueblo, mostrando lo que es, un proyecto de esperanza hecho realidad.

Obtención de agua en comunidad de Sierra Leona

Más allá de la infraestructura: formación para la sostenibilidad

Conscientes de que construir no es suficiente, el proyecto incorporó una sólida fase de capacitaciones post-construcción. En diciembre de 2025, una enfermera registrada del Holy Spirit Hospital de Makeni impartió formación integral en higiene personal, higiene alimentaria e higiene del agua a 50 personas por comunidad —alumnos, docentes, padres y líderes comunitarios—. Al finalizar, se distribuyeron materiales de higiene para reforzar los hábitos aprendidos.

Paralelamente, del 18 al 20 de diciembre, técnicos especializados formaron a miembros de cada comunidad en el uso y mantenimiento de las bombas manuales, dotándoles además de herramientas básicas para realizar reparaciones menores de forma autónoma. Una apuesta clara por la apropiación comunitaria y la sostenibilidad a largo plazo.

Como parte del compromiso ambiental del proyecto, se llevó a cabo la plantación de árboles frutales autóctonos —aguacate, anacardo, mango y jaca— bajo la dirección de un técnico agrícola de la Universidad de Makeni (UNIMAK). Esta actividad, realizada en dos fases, buscó no solo mejorar la seguridad alimentaria, sino también fomentar la conciencia ecológica entre las generaciones más jóvenes y proteger las fuentes de agua frente a la erosión.

Un impacto que trasciende las cifras

El proyecto ha beneficiado directamente a 4.972 personas en las tres comunidades, con un impacto indirecto estimado en otras 10.000. Pero más allá de los números, lo que este proyecto deja es una comunidad más empoderada, con infraestructuras propias, conocimientos para mantenerlas y una nueva cultura de higiene y cuidado del entorno.

Desde ARCORES, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a la Fundación Ferrovial por hacer posible este proyecto. Su compromiso con el desarrollo humano sostenible ha demostrado que la combinación de infraestructura, educación y acción ambiental puede generar un cambio real y duradero en las comunidades más vulnerables.

Este proyecto es un ejemplo de lo que se puede lograr cuando la solidaridad empresarial y la cooperación al desarrollo trabajan de la mano. Gracias, Ferrovial.

Así el comienzo del proyecto

Educación y empoderamiento femenino como motores de cambio en tres comunidades rurales del norte del país.

Sierra Leona es uno de los países más pobres del mundo. Más de la mitad de su población vive bajo el umbral de la pobreza, y las secuelas de una guerra fratricida (1991-2002), la epidemia de ébola (2014) y la pandemia de COVID-19 han dejado profundas heridas en su tejido social. En este contexto, la educación emerge como la herramienta fundamental para transformar la realidad de miles de niños y niñas que enfrentan diariamente la vulnerabilidad extrema.

Un desafío educativo con rostro de mujer

En Sierra Leona, el promedio de años de educación es de apenas 2,9 años. Pero detrás de esta cifra se esconde una realidad aún más dramática: las niñas son las grandes excluidas del sistema educativo. En las zonas rurales, solo el 1% de las adolescentes están escolarizadas en secundaria y saben leer y escribir. La mayoría permanece analfabeta, atrapada en un ciclo de desigualdad que se perpetúa generación tras generación.

Las causas son múltiples y profundas: matrimonios precoces concertados desde que las niñas son pequeñas (el 30% de las mujeres se casan antes de los 18 años), la mutilación genital femenina que afecta al 83% de niñas y mujeres, y una estructura social que relega a las mujeres al cuidado del hogar, sin acceso a puestos relevantes en la vida política, económica o cultural del país.

Desde 1996, los misioneros Agustinos Recoletos trabajan en Sierra Leona, gestionando actualmente una red de 74 escuelas rurales en los chiefdoms de Sanda Loko, Biriwa y otras comunidades del norte del país: 4 escuelas infantiles, 65 escuelas primarias, 3 de secundaria básica y 2 de secundaria superior. La Iglesia Católica es responsable de la escolarización del 70% de todos los alumnos de la región.

Su labor va mucho más allá de la construcción de aulas. Durante estos años han desarrollado programas de becas que han beneficiado a más de 400 niños y jóvenes, algunos llegando hasta completar la Universidad. Han construido pozos para garantizar agua potable, han formado a profesores para obtener la certificación oficial, y han puesto en marcha iniciativas de promoción de la mujer y seguridad alimentaria.

El internado de niñas: un proyecto contra la desigualdad

Uno de los proyectos más transformadores es el internado de niñas de Kamalo, una iniciativa pionera en la zona que aborda directamente la brecha de género en la educación. Como expresan los propios misioneros:

«El internado abordó la brecha de las disparidades de género en las escuelas. Ahora las jóvenes pueden ser educadas. Las niñas también pueden contribuir a un cambio positivo en la comunidad. Educar a las niñas abre nuevas y amplias oportunidades para humanizar a la sociedad. Empodera a las mujeres y les da una plataforma para ser un cambio activo de la sociedad.»

Este programa no solo garantiza el acceso a la educación secundaria para las niñas, sino que cuestiona los estereotipos impuestos por la sociedad sobre el papel de las mujeres, generando beneficios concretos en las niñas y sus familias.

 

Voces que transforman: testimonios desde el internado

Gloria Yeabu Sesay, una de las estudiantes del internado, comparte su historia: «Mi padre falleció y mi madre me abandonó siendo muy pequeña. El Padre Jess se hizo cargo de mí, de mi familia y de mis hermanas. Éramos siete en la familia. Cuando estaba en el pueblo, no tenía tiempo para estudiar, comer o rezar, pero en el internado tengo tiempo para todo: rezar, comer y estudiar.»

Gloria sueña con ser enfermera y por eso estudia física, química y biología. Su testimonio refleja la realidad de muchas niñas que, sin el internado, estarían condenadas al abandono escolar y a perpetuar el ciclo de pobreza.

Alice, otra estudiante, llegó al internado en 2019 tras el fallecimiento de su madre: «Cuando estaba con mi familia, me resultaba difícil. Los Padres me invitaron al internado para poder tener una mejor educación. Aquí tenemos tiempo para estudiar, jugar y tenemos nuestros horarios para todo.» Alice aspira a convertirse en religiosa, inspirada por la labor que ve a su alrededor.

Adama R. Mallon, que llegó desde Nbedeou Village hace dos años, comparte su experiencia: «Me gusta que la tía y mis amigas me hagan reír y jugar, cantar y bailar.» Adama quiere ser abogada, un sueño que antes parecía inalcanzable para una niña de su comunidad rural.

Elizabeth Umu Bangura, la «tía» encargada del internado durante tres años, explica la filosofía del proyecto: «Estar con las niñas es mi tiempo más feliz. Nos aseguramos de que aprendan a leer y escribir, que la oración sea nuestra primera prioridad, que asistan a la escuela todos los días y que tengan tiempo para descansar y estudiar con las computadoras por las tardes.»

Elizabeth reconoce que el principal desafío es la barrera del idioma, ya que las niñas provienen de diferentes tribus y cada una habla su propio dialecto. Pero su compromiso es claro: «Deseo seguir siendo la ‘tía’ del internado porque me encanta estar con las niñas y cuidarlas.»

Un enfoque integral: educación, agua y alimentación

El proyecto actual se centra en tres pilares fundamentales:

1. Educación de calidad: Rehabilitación y reconstrucción de escuelas rurales en condiciones precarias, dotación de material educativo y formación continua del profesorado en colaboración con la Universidad de Makeni. El internado proporciona además acceso a computadoras y recursos tecnológicos para el estudio.

2. Agua potable y saneamiento: Construcción de sistemas de agua y pozos en las escuelas, así como aseos diferenciados para niñas y niños, mejorando la higiene y facilitando especialmente la permanencia de las niñas en el sistema educativo.

3. Seguridad alimentaria: Apoyo a la agricultura familiar y emprendimientos productivos que garanticen la subsistencia de las familias y reduzcan el hambre severa que afecta a más de un millón de personas en el país.
El futuro de la misión: un compromiso a largo plazo

Los Agustinos Recoletos viven entre la población, en una relación de mutua confianza y compromiso. Las iniciativas nacen de las propias comunidades beneficiarias, que adquieren responsabilidad en los proyectos. Su Plan Estratégico recoge los retos fundamentales: abordar la pobreza a través de una educación de calidad, desarrollar proyectos específicos para mujeres y niñas, formar al personal docente, mejorar el suministro de energía solar y garantizar el agua potable.

Como ellos mismos expresan: «Nuestra tarea de curar las heridas de la sociedad a través de la educación no es fácil y no debemos llevarlo a cabo con prisas. Debemos hacerlo con sumo cuidado y planificación con el fin de maximizar los recursos, seguir en constante diálogo con la población y conocer sus verdaderas necesidades.»

Cómo colaborar

A través de la campaña Jornada de Corazón Solidario de ARCORES, puedes contribuir a que más niñas y niños de Sierra Leona tengan acceso a una educación de calidad, agua potable y alimentación. Cada aportación ayuda a construir aulas, formar profesoras, mantener el internado de niñas y garantizar que ninguna niña tenga que abandonar sus sueños por falta de oportunidades. Te invitamos a ser parte de este crecimiento común.

LATIENDO EN MISIÓN

 

 

 

El Ayuntamiento de Pamplona, a través de su Convocatoria de Subvenciones para proyectos de cooperación internacional al desarrollo 2025, ha concedido a ARCORES España una ayuda de 32.711,62 euros destinada a la rehabilitación del tejado de la Casa de Acolhida Souza Araujo, ubicada en Rio Branco, estado de Acre, en la región amazónica de Brasil.

Esta financiación municipal permitirá llevar a cabo una intervención urgente y necesaria para garantizar la continuidad de los servicios que presta este centro, el único en todo el estado de Acre que ofrece atención integral —residencial y asistencial— a personas afectadas por la enfermedad de Hansen (lepra).

Un centro de referencia en situación crítica

Con más de 50 años de trayectoria, la Casa de Acolhida Souza Araujo, gestionada por la Diócesis de Rio Branco en colaboración con ARCORES Brasil, atiende anualmente a 82 beneficiarios directos: 40 personas que padecen la enfermedad de Hansen y 42 profesionales que trabajan en el centro.

El deterioro avanzado de la cubierta del edificio compromete gravemente las condiciones de habitabilidad y salubridad, poniendo en riesgo tanto a los residentes como al personal sanitario. Las filtraciones, la humedad y los riesgos estructurales amenazan con obligar al cierre del único recurso de este tipo en toda la región.

El objetivo general del proyecto financiado por el Ayuntamiento de Pamplona es fortalecer la calidad de la atención integral ofrecida en la Casa de Acolhida mediante la adecuación de su tejado, garantizando un entorno seguro, digno, salubre y apropiado para la prestación de servicios de salud, alojamiento y apoyo.

Las obras de rehabilitación incluyen:

Diagnóstico técnico del estado actual del tejado
Adquisición de materiales resistentes y adecuados al clima amazónico
Ejecución de las obras por fases para no interrumpir la atención
Supervisión continua para asegurar calidad y seguridad estructural

Un contexto de alta vulnerabilidad

El estado de Acre presenta una de las tasas más altas de incidencia de la enfermedad de Hansen en Brasil. En 2023 se registraron 161 nuevos casos en el estado, con un incremento del 7,47% respecto al año anterior. Rio Branco concentra el mayor porcentaje de casos, afectando especialmente a comunidades rurales e indígenas con acceso limitado a servicios de salud.

La Casa de Acolhida no solo ofrece tratamiento médico, sino también rehabilitación física, apoyo psicológico, orientación laboral y, sobre todo, un espacio de dignidad para personas que en muchos casos han sido excluidas por sus propias familias debido al estigma asociado a la enfermedad.

ARCORES Brasil, contraparte local del proyecto, trabaja desde 2021 en coordinación con la Diócesis de Rio Branco promoviendo la justicia social y el acompañamiento a comunidades en situación de vulnerabilidad. Su labor abarca educación, protección de la infancia, empoderamiento de mujeres y mejora de infraestructuras comunitarias.

Saneamiento digno en Lábrea

El Ayuntamiento de Guadalajara ha concedido 30.790,25 euros a ARCORES España para el proyecto «Promoción de saneamiento adecuado en viviendas sociales para familias indígenas en Tierra Solidaria, Amazonas, Brasil». Esta ayuda, que representa el 70% del presupuesto total, permitirá completar un programa que está transformando las condiciones de vida de más de un centenar de familias en el corazón del Amazonas.

En Tierra Solidaria, barrio de viviendas sociales en el municipio de Lábrea (Amazonas), las familias indígenas viven sin acceso a servicios básicos de saneamiento. Solo el 3,5% de los domicilios de Lábrea disponen de red de saneamiento, y las consecuencias son devastadoras: malaria, infecciones gastrointestinales, hepatitis y parásitos intestinales afectan especialmente a niños, mujeres y ancianos. El 47% de los beneficiarios padecen enfermedades entre 1 y 3 veces al mes.

La subvención del Ayuntamiento de Guadalajara financiará:

10 baños completos equipados con ducha, lavabo e inodoro, con agua corriente potable y luz eléctrica.
5 fosas sépticas con sistemas seguros de tratamiento de aguas residuales.
Formación en higiene integral para las familias, con especial atención a las mujeres.
Seguimiento y sostenibilidad para garantizar el buen uso de las instalaciones.

En total, 60 personas (31 mujeres y 29 hombres) se beneficiarán directamente de este proyecto.

Este proyecto forma parte de un programa más amplio que ARCORES España y la Prelatura de Lábrea desarrollan desde 2017. Hasta la fecha, ya se han construido 90 baños y 45 fosas sépticas. Los resultados son evidentes: reducción significativa de enfermedades, mejora de la asistencia escolar y mayor dignidad para toda la comunidad.

Con la ayuda de Guadalajara, se completará el saneamiento de 10 familias más, acercándose a la cobertura total de las 104 viviendas de Tierra Solidaria.

Tierra Solidaria bañoParticipación de todos y todas

El proyecto destaca por su enfoque participativo. Las familias no son receptoras pasivas, sino protagonistas activas del cambio. Han creado una asociación de vecinos, aprobado estatutos y se comprometen al mantenimiento de las instalaciones. Las mujeres, las más afectadas por la falta de saneamiento, tienen un papel central en todas las fases del proyecto.

El proyecto contribuye directamente a la Agenda 2030 de Naciones Unidas: agua limpia y saneamiento (ODS 6), salud y bienestar (ODS 3), igualdad de género (ODS 5) y reducción de las desigualdades (ODS 10).

Esta subvención demuestra el compromiso del Ayuntamiento de Guadalajara con la cooperación internacional y con los derechos humanos más fundamentales. Cada euro invertido se traduce en salud, dignidad y oportunidades para familias que viven en condiciones de extrema vulnerabilidad.

Porque el acceso al agua y al saneamiento no es un lujo, es un derecho humano fundamental. Y Guadalajara está ayudando a hacerlo realidad en el Amazonas.

El Ayuntamiento de Valladolid ha aprobado una subvención de 10.000 euros para el proyecto «Ayuda de emergencia a las víctimas del terremoto en Filipinas», ejecutado por ARCORES España en colaboración con ARCORES Filipinas. La Junta de Gobierno Local adoptó este acuerdo el pasado 22 de diciembre de 2025, en respuesta a la grave crisis humanitaria provocada por el devastador seísmo que sacudió la región de Visayas.

Un terremoto devastador

El 30 de septiembre de 2025, un terremoto de magnitud 6,9 Mw sacudió la región de Visayas, en Filipinas, con epicentro cercano a Bogo City, en la provincia de Cebú. Este seísmo, considerado el más devastador registrado en la zona en más de una década, provocó al menos 79 víctimas mortales y más de 1.270 heridos, afectando a 170.000 familias.

Los hospitales colapsaron ante la afluencia de heridos, se interrumpió el suministro eléctrico y el acceso al agua potable, y se registraron más de 12.000 réplicas que dificultaron gravemente las labores de rescate, atención médica y reconstrucción de las infraestructuras básicas.

Los daños impactaron gravemente en las ciudades de Bogo y Cebú y sus alrededores, especialmente en las áreas remotas de difícil acceso:

Bogo: Más de 20.000 viviendas afectadas, muchas colapsadas por completo. Las 38 escuelas de la ciudad resultaron dañadas, así como el hospital provincial de Cebú.
Cebú: Daños en más de 140 lugares turísticos y patrimoniales. El puerto de Medellín y varios puentes y carreteras fueron dañados, interrumpiendo el transporte y las actividades comerciales.

Ante esta situación de emergencia, ARCORES Filipinas, en coordinación con ARCORES España, puso en marcha el 15 de octubre de 2025 la Misión de Ayuda Humanitaria «Tinabangay» («Juntos ayudamos»), con el propósito de brindar asistencia inmediata a las víctimas del terremoto.

Ámbito de actuación

El proyecto se desarrolla en las ciudades de Bogo y Cebú y sus alrededores (provincia de Cebú, región de Visayas), ambas zonas gravemente afectadas por el terremoto. Se da preferencia a las familias más desatendidas que residen en zonas remotas y de difícil acceso, donde las condiciones de vida se ven agravadas por la falta de infraestructura y servicios básicos.

La intervención tiene como objetivo asistir a 10.000 familias en situación de emergencia, asegurando que cada familia reciba apoyo acorde con sus necesidades prioritarias en alimentación, agua potable, refugio, higiene y bienestar emocional. Se presta especial atención a:

El objetivo general es proporcionar asistencia humanitaria integral a las familias afectadas por el terremoto, cubriendo sus necesidades básicas de alimentación, hidratación, refugio, higiene y bienestar psico-social, con el fin de mitigar los efectos de la emergencia y favorecer la recuperación de las comunidades.

La ayuda humanitaria de emergencia incluye:

🍚 Paquetes de alimentos básicos no perecederos (arroz, alimentos enlatados, conservas, noodles, pescado seco, lentejas, café y otros productos esenciales)

💧 Agua embotellada para garantizar el acceso a agua potable segura

🏕️ Refugios temporales con tiendas de campaña, esterillas de descanso y mosquiteras

🧼 Kits de higiene para personas mayores

🎨 «Bolsas de Esperanza» con material educativo y artístico para los menores

Un modelo participativo que transforma vidas

El equipo de ARCORES Filipinas ha adoptado un modelo participativo e inclusivo de distribución, que permite a los beneficiarios seleccionar los artículos más acordes con las necesidades específicas de sus hogares, promoviendo la dignidad, la autonomía y la resiliencia de las familias afectadas.

El impacto de esta intervención se refleja no solo en la mejora de las condiciones básicas de vida, sino también en la restauración del bienestar psicológico de las personas damnificadas. «Olvido que soy una víctima del terremoto», expresó uno de los beneficiarios, destacando el valor humano y transformador de la acción.

El apoyo del Ayuntamiento de Valladolid resulta fundamental para garantizar la ayuda humanitaria necesaria a las comunidades más vulnerables y menos atendidas, aliviando su sufrimiento y facilitando que puedan retomar su vida con dignidad y esperanza.

El Ayuntamiento de Guadalajara ha concedido 5.400 euros para el proyecto «Ayuda de emergencia a las víctimas del terremoto y del tifón Kalmaegi en Filipinas», ejecutado por ARCORES España en colaboración con ARCORES Filipinas. La resolución fue aprobada el pasado 22 de diciembre de 2025 por el Concejal Delegado de Cooperación al Desarrollo, Roberto Narro Ortiz, tras la valoración positiva del Consejo de Cooperación al Desarrollo.

Una doble catástrofe en Filipinas

El 30 de septiembre de 2025, un devastador terremoto de magnitud 6,9 Mw sacudió la región de Visayas, en Filipinas, con epicentro cercano a Bogo City, en la provincia de Cebú. Este seísmo, el más destructivo registrado en la zona en más de una década, provocó al menos 79 víctimas mortales y 559 heridos, afectando a 217.012 familias. Los hospitales colapsaron, se interrumpió el suministro eléctrico y el acceso al agua potable, y se registraron más de 12.000 réplicas que dificultaron gravemente las labores de rescate.

Apenas un mes después, el 4 de noviembre, el tifón Kalmaegi («Tino») azotó la misma región, agravando aún más los daños causados por el terremoto. El tifón dejó al menos 188 muertos, 135 desaparecidos y 96 heridos, afectando a 635.565 familias en 8 regiones de Filipinas. En la zona de Cebú, 139 personas perdieron la vida, 79 desaparecieron y 84 resultaron heridas.

Ante esta situación de emergencia, ARCORES España, en colaboración con su contraparte local ARCORES Filipinas, puso en marcha en octubre de 2025 la Misión de Ayuda Humanitaria «Tinabangay» («Juntos Ayudamos»), con el propósito de brindar asistencia inmediata a las víctimas.

El proyecto se desarrolla en las ciudades de Bogo y Cebú y sus alrededores (provincia de Cebú, región de Visayas), ambas zonas gravemente afectadas por los recientes desastres naturales. Se da preferencia a las familias más desatendidas y vulnerables que residen en zonas remotas de difícil acceso de Tabuelan y San Remigio, además de las ciudades de Cebú y Bogo.

La intervención tiene como objetivo asistir a 10.000 familias afectadas, asegurando que cada familia reciba apoyo acorde con sus necesidades prioritarias en alimentación, agua potable, refugio, higiene y bienestar emocional. Se presta especial atención a niños, ancianos y familias desplazadas por la pérdida de vivienda.

Objetivo y acciones del proyecto

El objetivo general es proporcionar asistencia humanitaria integral a las familias afectadas, cubriendo sus necesidades básicas de alimentación, hidratación, refugio, higiene y bienestar psico-social, con el fin de mitigar los efectos de la emergencia y favorecer la recuperación de las comunidades.

Para ello, se contempla la distribución de ayuda humanitaria de emergencia que incluye:

✅ Paquetes de alimentos básicos no perecederos (arroz, alimentos enlatados, conservas, noodles, pescado seco, lentejas, café y otros productos esenciales)

✅ Agua embotellada para garantizar el acceso a agua potable segura

✅ Refugios temporales con tiendas de campaña, esterillas de descanso y mosquiteras

✅ Kits de higiene para personas mayores

✅ «Bolsas de Esperanza» con material educativo y artístico para los menores

El apoyo del Ayuntamiento de Guadalajara resulta fundamental para garantizar la ayuda humanitaria necesaria a las comunidades más vulnerables y menos atendidas, aliviando su sufrimiento y facilitando que puedan retomar su vida con dignidad y esperanza.

 

 

 

 

 

Jornada de orientación del proyecto ARCORES Lengua Escolar para migrantes filipinos, un momento ideal para celebrar el Día Internacional del Migrante, que se conmemora el 18 de diciembre de 2025.

El proyecto ARCORES Lengua Escolar es un programa de desarrollo fundamental diseñado para empoderar a los migrantes filipinos que viven y trabajan en España, proporcionándoles conocimientos esenciales del idioma español.

Esta iniciativa reconoce el papel fundamental que desempeña el idioma en la integración exitosa, el avance profesional y el bienestar general.

Al centrarse en las habilidades de comunicación práctica y el aprendizaje contextual, el programa tiene como objetivo no solo mejorar las oportunidades de empleo, sino también promover condiciones de vida dignas y el crecimiento personal de los participantes.

El proyecto ARCORES Lengua Escolar tiene como objetivo empoderar a los migrantes filipinos en España proporcionándoles una formación integral en español y habilidades de comunicación específicas para el trabajo, con el fin de mejorar su integración en el lugar de trabajo.

Al fomentar la independencia lingüística y la confianza profesional, el programa ayuda a los participantes a acceder a mejores servicios y oportunidades de trabajo dignas, lo que en última instancia mejora su calidad de vida general y su crecimiento personal.

ARCORES España, como parte de la red REDES España, sigue participando en programas sociales relacionados con las preocupaciones de los migrantes, como la promoción de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la Regularización Extraordinaria de los Migrantes, cuyo objetivo es crear un proceso de regularización extraordinario para los migrantes en situación irregular.

Para más información: https://es.arcores.org/lengua-escolar/

El Ilustre Colegio de Abogados de Málaga ha concedido una subvención de 7.884,30 euros a ARCORES para financiar durante 2025 el proyecto «Apoyo al programa judicial de protección de menores de edad víctimas de violencia sexual acogidas en el Centro Lar Santa Mónica» en Fortaleza, Ceará (Brasil).

Esta concesión supone la continuidad del compromiso del Colegio malagueño con este proyecto, al que ya apoyó en 2024, consolidando así una alianza estratégica en defensa de los derechos de la infancia más vulnerable.

Fortaleza, la cuarta ciudad más poblada de Brasil, enfrenta una grave crisis de violencia sexual infantil. Según datos oficiales, entre enero y septiembre de 2023 se registraron 1.233 casos de violencia sexual contra menores en el estado de Ceará, el 86% de ellos contra niñas y adolescentes. Las cifras reales son aún más alarmantes, ya que muchos casos permanecen sin denunciar por miedo, vergüenza o desconfianza en las instituciones.

En este contexto, el Centro Lar Santa Mónica, gestionado por la Asociación Benéfica de los Agustinos Recoletos de Fortaleza (ABARF), se ha convertido en un refugio esencial para 30 niñas y adolescentes víctimas de abuso, maltrato o explotación sexual.

El papel fundamental del apoyo jurídico

La subvención del Colegio de Abogados de Málaga financia específicamente el programa de asesoría jurídica del centro, cubriendo el salario y cargas sociales de una asistente social especializada durante 12 meses.

Esta profesional desempeña un papel crucial en:

Tramitación de documentación civil que garantice el reconocimiento de ciudadanía de las menores
Coordinación con los Juzgados de Menores y la Fiscalía para agilizar procesos judiciales
Elaboración de informes psicosociales y Planes de Atención Individual (PIA)
Defensa de derechos: reclamación de pensiones, acceso a recursos médicos y educativos especializados
Procesos penales contra los agresores
Trabajo con las familias para facilitar, cuando sea posible y seguro, la reinserción familiar

Desde su creación en 2009, el Centro Lar Santa Mónica ha acogido a más de 200 menores víctimas de violencia sexual. El 40% de las niñas acogidas han logrado reinsertarse en contextos familiares funcionales y seguros. Todas reciben atención integral: escolarización, tratamiento psicológico, apoyo educativo, atención médica, espacios lúdico-recreativos y cobertura de todas sus necesidades básicas.

El centro cuenta con tres casas de acogida, un equipo multidisciplinar de profesionales y el respaldo de la Orden de los Agustinos Recoletos, trabajando en red con más de 10 instituciones públicas y privadas.

Una colaboración que salva vidas

La renovada confianza del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga en este proyecto refleja el impacto tangible de la intervención jurídica en la protección de menores. Como señala el proyecto, «únicamente alejando a las menores de los entornos de riesgo y acogiéndolas en un centro que ofrezca atención integral es posible garantizar su protección, el ejercicio pleno de sus derechos y el acceso a los recursos necesarios para su empoderamiento».

ARCORES agradece profundamente el compromiso del Colegio de Abogados de Málaga, cuya aportación representa el 48% del presupuesto total del proyecto (17.923,10 euros), siendo complementada por otras fuentes de financiación que aportan el 53% restante.

Esta alianza entre la abogacía malagueña y ARCORES demuestra que la solidaridad y la justicia no conocen fronteras cuando se trata de defender los derechos de la infancia más vulnerable.