El miembro de ARCORES en España invita a los pequeños que realicen su primera comunión y a sus familias a donar parte de sus regalos a niños con pocos recursos

ARCORES España ha lanzado la campaña MI PRIMERA COMUNIÓN SOLIDARIA. Con este lema, la entidad de ARCORES invita a los jóvenes que realicen su primera comunión estos meses a donar una parte de sus regalos que reciban en su celebración y así compartir «tu felicidad con los niños que más necesitan».

La iniciativa está destinada a seis proyectos en función de la cantidad que cada niño quiera donar. Con 4 euros ayudará a la prevención de tuberculosis en niños de Filipinas. Con 20 euros de donación garantizarán que un niño pueda ir al colegio en Sierra Leona durante un año. Con una aportación de 40 euros proporcionará comida a 100 niños en situación de pobreza en Venezuela. Con 65 euros de ayuda permitirá que un niño pueda ir al colegio durante un año en Brasil. Con una donación de 115 euros un niño podrá salir de la desnutrición en la Amazonia brasileña. Por último, con 180 euros de aportación un niño podrá ir al colegio y estudiar en Perú durante un año.

«Recibir a Jesús es dejarle entrar en tu corazón y que Él lo haga, como el Suyo, sensible a las personas que sufren y tienen necesidad. Por eso te invitamos a compartir la felicidad del día de tu comunión con otros niños que no tienen lo necesario para poder estudiar o comer». Así explica la campaña ARCORES España en un folleto informativo que ha editado y publicado en parroquias de la familia agustino recoleta, aunque está abierto a todas las personas que quieran colaborar.

Para hacerlo, solo es necesario elegir el proyecto y ponerse en contacto con ARCORES España en info@arcores.org o llamando al 915 333 959.

Puedes descargar el material en este enlace: Comunion-Folleto

HAREN ALDE es una Organización No Gubernamental para el Desarrollo (ONGD) perteneciente a la Familia Agustino-Recoleta. Desde 1992 expresa el compromiso de esta familia religiosa en el servicio a los empobrecidos, la justicia y la solidaridad.

Cerca de 2.000 personas practican la solidaridad como socios, padrinos o voluntarios y movilizan sus entornos a través de actividades de
divulgación y captación de fondos.

En sus 25 años de historia se han llevado a cabo más de 300 proyectos de desarrollo en una docena de países; con cofinanciadores públicos y privados se han destinado alrededor de 23 millones de euros en áreas como agua y saneamiento, educacion, salud, infraestructuras y vivienda, reordenación social y liderazgo comunitario, educación para el desarrollo, defensa y sensibilización de los Derechos Humanos…

La participación social siempre ha sido importante, junto con actores como la coordinadora REDES y campañas como Enlázate por la Justicia.

REFLEXIÓN

«Con nuestro testimonio de comunidad viva y abierta a lo que nos manda el Señor, a través del soplo de su Espíritu, podremos responder a las necesidades de cada persona con el mismo amor con el que Dios nos ha amado” (Francisco).

El Capítulo hace una llamada a organizar nuestra vida de tal modo que del encuentro con Cristo y la contemplación, surjan el amor que lleva a la comunión fraterna y “arrebata a los hermanos en el servicio de la predicación evangélica” (…) Sólo así vamos a ver y tocar las heridas de Cristo y nos sentiremos interpelados por las heridas de la Humanidad. Sólo así podremos salir a las periferias para curar y curarnos» (PVM, 1).

Por el trabajo, el religioso provee a su subsistencia, se perfecciona a sí mismo, se une y sirve a sus hermanos, practica la caridad y coopera al desarrollo de la creación divina (Constituciones, 53).