Este año, debido a la pandemia, la Jornada Solidaria Gastronómica a favor del Hogar Santa Mónica de Fortaleza (Brasil), se celebrará de forma virtual, tal y como se hizo ya el año pasado. Con nuestra ayuda económica, podemos dar una oportunidad a las niñas acogidas en el Hogar para que tengan un futuro digno.

Se sorteará un lote gastronómico compuesto por un jamón de cebo 50% ibérico Legado de 8 kilos, un lomo de bellota ibérico, un queso de oveja curado Flor de Esgueva de más de tres kilos, una botella de vino tinto crianza denominación de origen Rioja Ramón Bilbao y una botella de vino de roble denominación de origen Ribera de Duero Protos. Se re realizarán 250 participaciones, que contarán con cuatro números por cada cinco euros de donación, y el regalo se dará al que tenga el número que coincida con los tres últimos números del primer premio de Lotería Nacional del sorteo extraordinario de la Constitución del 6 de diciembre.

Las participaciones se pueden solicitar en los teléfonos 91 682 88 65 y 91 696 75 39 (ONG Ayudafortaleza, perteneciente a la Red ARCORES) y en la parroquia Nuestra Señora de Buenavista de Getafe. La participación se cerrará el 27 de noviembre, o cuando se repartan las 250 participaciones.

La Parroquia Nuestra Señora de La Paz, de los Agustinos Recoletos, en Pamplona, acoge estos días una exposición de fotografías que dan a conocer los proyectos que ARCORES España, con la colaboración del Ayuntamiento de Tudela, llevan a cabo en Sierra Leona. Esta muestra se puede visitar de 6:30 a 9 de la tarde en Travesía de Glacis, 1. Anteriormente se ha podido visitar también en el Centro Cívico Lourdes de Tudela.

Estos son los tres proyectos que se llevan a cabo en el país africano para mejorar la educación:

1. Construcción de una cantina en el Colegio St. Paul: Está localizada dentro del campus escolar de Saint Paul y es la primera infraestructura escolar de todo el distrito de Carene que presta servicio para la realización del Programa de alimentos a estudiantes. La inauguración ha tenido lugar en septiembre de 2021, coincidiendo con el inicio del curso. También el edificio mantiene seguros y protegidos a los estudiantes durante el almuerzo escolar. Además, el comedor escolar ha permitido conseguir empoderamiento y autosuficiencia a las mujeres que participan en la asociación de Kamalo y que se reúnen allí para organizar y planificar sus actividades generadoras de ingresos (venta de alimentos y útiles fundamentalmente).

2. Fabricación de mobiliario para su uso en la escuela secundaria básica del campus escolar Saint Paul: Se han construido 600 pupitres con reposabrazos para tomar apuntes y hacer tareas en la escuela secundaria. A la vez, se han construido 8 mesas y sillas para los profesores de secundaria. Todo ello ha sido realizado por carpinteros locales de la comunidad de Kamalo, valiéndose de maderas autóctonas y otros materiales de la zona. La fabricación se ha realizado desde enero hasta finales de abril de 2021.

3. Formación a los profesores del campus: A finales de 2020 tuvo lugar la firma del acuerdo de colaboración entre los Agustinos Recoletos de Sierra Leona y la Universidad UNIMAK de Makeni cuyo fin es desarrollar y mejorar las habilidades educativas de la comunidad de profesores/as del campus escolar de Saint Paul. En enero, siete formadores de UNIMAK y dos asistentes fueron trasladados al campus de Saint Paul y durante tres semanas impartieron clases a 24 profesores y profesoras del campus. Posteriormente fueron realizados exámenes aleatorios a los alumnos y alumnas del profesorado formado para comprobar si la calidad educativa había aumentado, consiguiendo resultados satisfactorios

Durante este mes de julio, seis voluntarios de ARCORES en el Colegio Agustiniano de Madrid han colaborado como monitores en un campamento urbano organizado por las parroquias Santa Irene y San Bernabé del barrio de Vallecas.

Los monitores han escrito una crónica contando su experiencia:

«Durante este verano el grupo de Ecologistas con acento, de las parroquias Santa Irene y  San Bernabé, se ha transformado en una sala de cine, un parque acuático, una ruta por lo más emblemático de Europa, espacios donde aprender, convivir y respetar… Desde finales de junio y la primera mitad de julio, las dos parroquias se han unido para realizar un campamento urbano con infinidad de actividades.

El compromiso con el respeto al medio ambiente y aprender a dejar una huella positiva en la naturaleza han sido el hilo conductor del campamento. Alrededor de 45 niñas y niños han disfrutado este verano de diversión y aventuras, siempre con las medidas sanitarias adecuadas.Tras analizar la realidad del barrio se podía ver que hay pocos espacios en la zona donde los más pequeños pudieran vivir un verano diferente.

Las familias que han participado tenían realidades socioeconómicas distintas; unas han sufrido las consecuencias de la pandemia, otras necesitaban poder compaginar el trabajo con los meses de vacaciones, otras han considerado que los valores de nuestro campamento podrían contribuir positivamente en el crecimiento de los menores. Es importante ver lo necesario que es, para muchas familias a las que la crisis ha golpeado con más fuerza, el poder tener un espacio donde disfrutar y jugar durante este verano.

Durante esta quincena hemos disfrutado de gymkanas de agua y culturales, actividades deportivas, manualidades, juegos… Para hacer el calor del verano más llevadero hemos ido a la piscina dos veces a la semana; también hemos ido al cine, hemos visitado y jugado en el parque del Retiro y el Palacio de Hielo. También hemos realizado manualidades con el fin de aprender a reutilizar los desechos más comunes, como briks de leche, cajas, vasos… Por ejemplo, hemos fabricado instrumentos musicales con los que después amenizar una fiesta.

Como actividad estrella hicimos una visita al parque Europa, donde realizaron torneo láser y multiaventura con rocódromo y tirolinas. Para poner la guinda final del campamento, el último día comimos pizzas y jugamos al minigolf y a los bolos.

Hemos disfrutado de la participación de un grupo de jóvenes voluntarios de ARCORES, estudiantes del Colegio Agustiniano de Madrid. Su entusiasmo y motivación han posibilitado, junto al resto de coordinadores, que este campamento haya tenido esta fuerza. Al finalizar el campamento, muchas familias han agradecido el campamento,

 

Gema Benito, estudiante de último curso del Doble Grado en Estudios Internacionales y Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III, ha realizado sus prácticas curriculares de abril a junio en ARCORES. Benito ha colaborado durante 280 horas en estos meses, dentro de un convenio con su universidad.

En este tiempo, Gema Benito ha colaborado con diligencia y eficacia en diversos trabajos encomendados por ARCORES: elaboración de fichas de proyectos realizados entre 2017 y 2020 por ARCORES España, recopilación de información de proyectos e iniciativas sociales que actualmente tiene en marcha la red ARCORES Internacional y la realización de la evaluación intermedia del Plan Estratégico 2020-2022 de ARCORES España.

Esta última tarea le ha dado la oportunidad a Gema de conocer en detalle las áreas de trabajo de una organización de cooperación al desarrollo y acción social, al tiempo que ha dejado para ARCORES una herramienta de gran utilidad para lograr el cumplimiento de las metas de nuestro plan estratégico. Agradecemos a Gema Benito su compañerismo, constancia, capacidad de adaptación, autonomía en el aprendizaje y capacidad de trabajo. Deseamos que la experiencia que ha vivido en ARCORES sea provechosa para su futuro personal y profesional.

Descubre la experiencia de Gema Benito en este vídeo:

La diputación de Cádiz, en su convocatoria de subvenciones a proyectos de cooperación al desarrollo 2021, apoya con 3,500 euros el programa de ARCORES para garantizar el saneamiento adecuado de familias en situación de extrema pobreza residentes en Tierra Solidaria (Lábrea, Amazonas, Brasil).

El proyecto consiste en la construcción de dos baños y una fosa séptica para dos familias en situación de extrema pobreza, residentes en casas que carecen de baño y de sistema de saneamiento. Con ello, se conseguirá reducir la exposición a enfermedades infecciosas y parasitarias transmitidas por la falta de hábitos de higiene y un sistema inadecuado de eliminación de residuos y aguas negras. Asimismo se capacitará y sensibilizará a los beneficiarios en higiene integral.

El proyecto forma parte de un proyecto más amplio, el “programa de agua, saneamiento e higiene en Tierra Solidaria, comunidad de 103 viviendas sociales”, con el fin de mejorar la situación de infravivienda e insalubridad de las familias más pobres del municipio.

El Ayuntamiento de Valladolid, dentro de su convocatoria de subvenciones a proyectos de acción humanitaria 2021, apoya con 7.534,18 euros, las ollas solidarias en el estado de Zulia, dentro del proyecto «Unidos con Venezuela», que ARCORES comenzó en 2017 y que sigue vigente en la actualidad.

El programa tiene como fin garantizar el acceso a la alimentación y la lucha contra la desnutrición infantil en Venezuela, como respuesta a la profunda y prolongada crisis que sufre el país desde 2014, y que se ha visto agravada por la pandemia de la covid-19, desembocando en un alto porcentaje de casos de desnutrición, tanto en población adulta como infantil.

El proyecto beneficiará a 1.136 personas, de las cuales 551 son niños y jóvenes y 585 son adultos, y se desarrollará en Ciudad Ojeda y Maracaibo, en seis de las obras sociales de la familia Agustina Recoleta en Venezuela.

 

La Fundación Bancaja y Caixa Bank, en su 19ª convocatoria de ayudas a proyectos, apoya con 6.000 euros el proyecto de fortalecimiento de la atención integral a adolescentes embarazadas de Bajos de Haina, República Dominicana. Las 40 madres que forman parte del proyecto reciben ayuda física, psicológica, jurídica y social, siendo un proyecto pionero en República Dominicana.

La atención se realiza siguiendo el programa de salud regional (consultas médicas y de enfermería y realización de ecografías y analíticas), y la prevención de complicaciones. Este servicio presta especial atención al parto y puerperio, y se prolonga durante el primer año de vida de los bebés. Se ofrece, además, un espacio individual y en grupo, de cuidado y acompañamiento integral a las adolescentes, que incluye apoyo psicológico y talleres para la toma de decisiones y proceso de autonomía personal, favoreciendo los autocuidados, la continuidad de sus estudios y la formación profesional. Además, se establecerá contacto directo con los centros educativos de las adolescentes y se les proporcionará también asistencia jurídica.

En esta nueva fase del proyecto, uno de los objetivos fundamentales es fortalecer el acompañamiento de las adolescentes en su entorno familiar, como clave del éxito del programa, a partir de la experiencia y las lecciones aprendidas de la fase anterior. Por ello, es muy importante la actividad de las visitas domiciliarias a las familias y las adolescentes, con el fin de comprender mejor la situación de vulnerabilidad que viven, prestar el apoyo necesario y ayudar a fortalecer el vínculo familiar.

Además, otro objetivo importante del proyecto es informatizar las historias clínicas de las pacientes en el dispensario médico San Agustín, con el fin de mejorar los procedimientos médicos y facilitar la buena marcha del programa en el futuro. De esa forma, además,  será más fácil poder trabajar en red con otros centros clínicos y hospitales de la zona.

Asimismo, el coordinador del proyecto, Cruz Echeverría, comenzará a trabajar en el dispensario médico Nuestra Señora de la Paz en San Cristóbal, para preparar los equipos humanos, hacer prospección sobre adolescentes en esa situación y avanzar todos los pasos posibles para crear un segundo centro del programa en el segundo semestre de 2021. A largo plazo, se tiene previsto extender el proyecto a otros cuatro dispensarios médicos de la Dióesis de Baní, entre ellos el dispensario Nuestra Señora de la Paz, y trabajar en red.

El proyecto es apoyado por el Servicio Regional de Salud y profesionales y voluntarios que trabajan en el acompañamiento de las adolescentes. Los voluntarios acompañan a las adolescentes embarazadas durante todo el proyecto para la óptima marcha de las actividades, animando a las adolescentes a participar en los talleres de formación y alentándolas a la realización de todas las pruebas médicas.

Durante este mes de junio, ha tenido lugar en el Colegio Agustiniano de Madrid una recogida de alimentos, dentro del convenio firmado por ARCORES y este centro con Cáritas Vicaría IV, de Vallecas. En total, se recogieron 1.800 kilos de alimentos, destinados al economato de Cáritas. Esta es la mayor recogida de productos de todas las que ha recibido Cáritas para este lugar. La organización pidió que se llevara especialmente aceite y leche, aunque también se recogieron otros alimentos no perecederos, como pasta, arroz, harina o azúcar.

Además, gracias a este acuerdo de colaboración, esta semana ha comenzado un campamento urbano con 45 niños, en el que colaboran como monitores seis voluntarios de ARCORES y el Colegio Agustiniano.

Emilio Ahuir, que acaba de terminar su voluntariado en el comedor Santiago Masarnau de Madrid, nos cuenta su testimonio:

«Llega otra vez el viernes. Pero esta vez no hay patatas que pelar ni conversaciones que me alegren la mañana. Desde el martes 1 estoy en Valencia, mi tierra.

Como fray José Manuel González Durán, responsable de voluntariado de ARCORES, nos dijo en la reunión de formación: No solo estamos cortando tomates, estamos ayudando a cientos de personas a que puedan comer, al menos ese día.

Mi voluntariado ha sido corto, tan solo unos meses, un día a la semana, pero me ha aportado mucho. Es cierto que, cuando ayudas, recibes más de lo que das. Aunque yo solo me he dedicado a pelar patatas y cebollas, y no he estado abajo entregando las bolsas de comida a las personas necesitadas, sentía que estaba ayudándoles de manera invisible.

Pero también sentía que lo que hacía me ayudaba a mí mismo. Siendo de Valencia, al vivir en Madrid, ha habido momentos que me he sentido muy solo y me ha ayudado mucho pasar la mañana llorando cortando cebollas o tomates mientras hablaba y reía con María Esther, Águeda y Paz. Las conversaciones con María Esther me han aportado mucho. Es una mujer con gran espiritualidad y humanidad y transmite serenidad.

Me alegro de haber formado parte de este grupo que se preocupa por los que no tienen qué comer, y van más allá de dar una limosna. Saludos para Montse y también para nuestro cocinero Mateo».

La XV edición de la Carrera Popular Padre Marcelino ha sido todo un éxito, con un total de 1.565 inscritos, de los que 810 son niños de 42 colegios oportunidades. Lo recaudado con la participación va destinado a los proyectos solidarios de ARCORES.

El covid no ha impedido que este evento, fecha destacada para el deporte granadino, se deje de correr, aunque esta vez ha sido de forma virtual. Cada corredor tuvo cuatro días para realizar la carrera en el lugar en el que eligiera. Una aplicación especialmente diseñada controló la distancia y el tiempo a cada corredor.

Además, en el colegio Santo Tomás de Villanueva de Granada, los alumnos de todas las etapas educativas realizaron juegos deportivos en el patio con la camiseta de esta edición, para unirse a la celebración.