Un año después del inicio de esta iniciativa, las comunidades de Kathantha, Kabakeh y Bumban Kakendekah cuentan hoy con agua potable, saneamiento y herramientas para un futuro más saludable y sostenible.

En enero de 2025, ARCORES y Ferrovial unían fuerzas para lanzar un ambicioso proyecto de desarrollo comunitario en el norte de Sierra Leona. Con una inversión de 41.892€ y un horizonte de 12 meses, el objetivo era claro: garantizar el acceso a agua potable, mejorar el saneamiento y fortalecer el entorno educativo de tres escuelas primarias rurales. Hoy, con el proyecto concluido, podemos afirmar que esa esperanza se ha convertido en realidad.

Ferrovial

Tres pozos, dos escuelas con letrinas, miles de vidas transformadas

Entre mayo y julio de 2025, los equipos de perforación trabajaron en condiciones exigentes para construir tres pozos profundos en las escuelas primarias de Kathantha (82 metros de profundidad), Kabakeh (87 metros) y Bumban Kakendekah (50 metros). Cada pozo fue equipado con una bomba manual, cercado con bloques de cemento y protegido con una valla de hierro para garantizar su seguridad y durabilidad.

Además, en las escuelas de Kathantha y Bumban Kakendekah —donde los estudiantes carecían de instalaciones sanitarias dignas— se construyeron nuevas letrinas con cinco cubículos cada una, diferenciados por género, mejorando la privacidad, la seguridad y la dignidad de niñas, niños y docentes.

El 24 de julio de 2025, ambas infraestructuras fueron inauguradas oficialmente en una celebración comunitaria que contó con la presencia de voluntarios españoles de ARCORES, la comunidad local y los estudiantes. Una jornada de alegría que incluyó charlas de higiene, una comida comunitaria y partidos de fútbol entre los jóvenes del pueblo, mostrando lo que es, un proyecto de esperanza hecho realidad.

Obtención de agua en comunidad de Sierra Leona

Más allá de la infraestructura: formación para la sostenibilidad

Conscientes de que construir no es suficiente, el proyecto incorporó una sólida fase de capacitaciones post-construcción. En diciembre de 2025, una enfermera registrada del Holy Spirit Hospital de Makeni impartió formación integral en higiene personal, higiene alimentaria e higiene del agua a 50 personas por comunidad —alumnos, docentes, padres y líderes comunitarios—. Al finalizar, se distribuyeron materiales de higiene para reforzar los hábitos aprendidos.

Paralelamente, del 18 al 20 de diciembre, técnicos especializados formaron a miembros de cada comunidad en el uso y mantenimiento de las bombas manuales, dotándoles además de herramientas básicas para realizar reparaciones menores de forma autónoma. Una apuesta clara por la apropiación comunitaria y la sostenibilidad a largo plazo.

Como parte del compromiso ambiental del proyecto, se llevó a cabo la plantación de árboles frutales autóctonos —aguacate, anacardo, mango y jaca— bajo la dirección de un técnico agrícola de la Universidad de Makeni (UNIMAK). Esta actividad, realizada en dos fases, buscó no solo mejorar la seguridad alimentaria, sino también fomentar la conciencia ecológica entre las generaciones más jóvenes y proteger las fuentes de agua frente a la erosión.

Un impacto que trasciende las cifras

El proyecto ha beneficiado directamente a 4.972 personas en las tres comunidades, con un impacto indirecto estimado en otras 10.000. Pero más allá de los números, lo que este proyecto deja es una comunidad más empoderada, con infraestructuras propias, conocimientos para mantenerlas y una nueva cultura de higiene y cuidado del entorno.

Desde ARCORES, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a la Fundación Ferrovial por hacer posible este proyecto. Su compromiso con el desarrollo humano sostenible ha demostrado que la combinación de infraestructura, educación y acción ambiental puede generar un cambio real y duradero en las comunidades más vulnerables.

Este proyecto es un ejemplo de lo que se puede lograr cuando la solidaridad empresarial y la cooperación al desarrollo trabajan de la mano. Gracias, Ferrovial.

Así el comienzo del proyecto

Atención a chicas jóvenes en su transición a la vida adulta e inserción sociolaboral, Salamanca

ARCORES España, en colaboración con las Hermanas de la Consolación, las Hijas de Jesús y la Diócesis de Salamanca, ha recibido el apoyo de la Fundación «la Caixa» para desarrollar Casa Talita, un proyecto innovador de atención integral para jóvenes en riesgo de exclusión social.

La Fundación «la Caixa» ha concedido 29.770 euros a través de su convocatoria de ayudas a proyectos de iniciativas sociales en Castilla y León 2025, en el ámbito de Pobreza e inclusión social y la línea transversal de Inserción sociolaboral. Esta financiación permitirá poner en marcha durante 12 meses un recurso residencial temporal para 4-6 chicas jóvenes que se encuentran en proceso de emancipación tras salir de centros de protección.

Un problema invisible: la desprotección al cumplir 18 años

Cuando las jóvenes tuteladas por el sistema de protección cumplen la mayoría de edad, cesan automáticamente las medidas de amparo. De un día para otro, se ven obligadas a enfrentarse a la vida adulta sin vivienda, sin empleo, sin formación profesional y, en la mayoría de los casos, sin una red familiar o social de apoyo.

Esta situación las coloca en una posición de extrema vulnerabilidad. Según datos del Comité de Derechos del Niño, estas jóvenes presentan niveles educativos más bajos, mayor dependencia de la asistencia social y están más expuestas a situaciones de calle, embarazos no deseados, consumo de sustancias y otros riesgos de exclusión social.

Con el apoyo de la Fundación «la Caixa», Casa Talita ofrecerá un modelo integral de acompañamiento que va mucho más allá de la simple acogida residencial. El proyecto se desarrollará en un piso cedido por la Diócesis de Salamanca, completamente equipado para funcionar como un hogar donde las jóvenes puedan vivir en un ambiente de «unidad familiar».

Servicios y atención integral

El proyecto contempla una intervención completa que abarca:

Acogida residencial temporal (12 meses)
Vivienda digna con todas las necesidades básicas cubiertas: alimentación, suministros, equipamiento y ayuda para la vida diaria.

Itinerarios personalizados de inserción sociolaboral
Cada joven diseñará su propio «proyecto de vida» con el acompañamiento de un equipo técnico especializado. Este plan individualizado marcará objetivos claros y pasos concretos para lograr su autonomía personal y profesional.

Formación para el empleo
Prioridad en la obtención de certificaciones profesionales (certificados de profesionalidad o módulos de FP) que faciliten el acceso a empleos de calidad y sostenibles.

Intermediación laboral
Conexión directa con empresas y entidades para facilitar prácticas profesionales, entrevistas laborales y oportunidades reales de empleo.

Atención sanitaria y psicológica
Seguimiento individualizado de la salud física y mental de cada joven.

Asesoramiento jurídico
Apoyo legal para resolver cuestiones administrativas y legales que puedan surgir en su proceso de emancipación.

Acompañamiento humano y voluntariado
Más allá de la atención técnica, Casa Talita apuesta por la presencia, la escucha activa y la calidez humana. El voluntariado de las entidades promotoras ofrecerá mentoring, actividades de ocio y creará vínculos significativos que ayuden a las jóvenes a sentirse acogidas y a desarrollarse con plenitud.
Protagonismo y participación: las jóvenes al centro

El modelo de intervención de Casa Talita sitúa a las jóvenes como protagonistas de su propio proceso. Ellas participan activamente en la definición de sus objetivos, en el establecimiento de las normas de convivencia del piso y en la evaluación trimestral de sus avances.

Este enfoque promueve la autonomía, el empoderamiento y la responsabilidad, elementos clave para una emancipación exitosa y sostenible.

Trabajo en red: la clave del éxito

Casa Talita no es un proyecto aislado. Su fortaleza reside en la amplia red de colaboración que se ha tejido con múltiples actores sociales:

Entidades de derivación: Carmelitas Teresas, Hijas de la Caridad, Red ÍNCOLA, Cruz Roja Salamanca, Cáritas Salamanca, Red ACOGE y centros de menores de Castilla y León.
Servicios sociales públicos: CEAS, Ayuntamiento de Salamanca, Diputación, Servicios Sociales de Castilla y León, SACYL.
Centros formativos: Centros públicos, academias privadas y centros concertados con el SEPE.
Redes de inclusión social: Fundación Plan B (Salamanca), Red HOSPES (nacional), Cáritas Salamanca.
Empresas: Para la inserción laboral efectiva de las jóvenes.

Casa Talita reconoce que las jóvenes del sistema de protección enfrentan múltiples formas de vulnerabilidad relacionadas con su género, edad, situación socioeconómica, origen y experiencias de institucionalización.

Por ello, todas las acciones del proyecto incorporan perspectiva de género e interseccional, promoviendo la igualdad de oportunidades, combatiendo estereotipos y favoreciendo entornos seguros, inclusivos y equitativos.

ARCORES cuenta con una política de género institucional y una comisión específica que vela por su cumplimiento en todos sus proyectos.

Un proyecto sostenible y escalable

Gracias al apoyo inicial de la Fundación «la Caixa» y al compromiso de las entidades promotoras, Casa Talita nace con vocación de permanencia. Las organizaciones impulsoras trabajarán en la diversificación de fuentes de financiación y en el establecimiento de convenios con las administraciones públicas para garantizar la continuidad del proyecto.

El modelo es fácilmente replicable. La previsión es que, tras dos años de funcionamiento y evaluación positiva, se pueda ampliar la oferta de plazas a más unidades familiares, tanto en Salamanca como en otras localidades donde ARCORES está presente.

El nombre del proyecto proviene del arameo «Talitha kum» (Marcos 5, 41), que significa «Niña, levántate». Son las palabras que Jesús dirigió a una niña para devolverle la vida.

Casa Talita quiere ser ese espacio donde las jóvenes puedan «levantarse», recuperar la esperanza, construir su proyecto de vida y caminar hacia un futuro con autonomía y dignidad.
Un compromiso compartido por la inclusión social

El apoyo de la Fundación «la Caixa» a Casa Talita representa un reconocimiento al trabajo de ARCORES y sus entidades colaboradoras en el ámbito de la inclusión social. Esta alianza entre el tercer sector y la iniciativa social empresarial demuestra que, trabajando juntos, es posible ofrecer respuestas efectivas a los problemas sociales más urgentes.

El latido colectivo de Chota

Hay proyectos que construyen infraestructura. Y hay proyectos que construyen futuro. En las siete comunidades campesinas de Chota, en los Andes peruanos, estamos haciendo ambas cosas a la vez.

Más que humo: un problema estructural

Cuando hablamos de las cocinas tradicionales en estas comunidades, no hablamos solo de un problema doméstico. Hablamos de un síntoma de desigualdad profunda. Hablamos de comunidades enteras atrapadas en un círculo vicioso: pobreza extrema, falta de acceso a servicios básicos, exclusión de las decisiones políticas, degradación ambiental acelerada.

En San Juan Tacabamba, La Chuspa, San Juan Nungo, Progresopampa, Sierra Andina, Pampacancha y Mollebamba, las familias viven con menos del salario mínimo. No tienen agua potable en sus hogares. No tienen electricidad. Y sus viviendas —oscuras, hacinadas, llenas de humo— son el reflejo de una marginación histórica.

El poder transformador de la participación

Lo revolucionario de este proyecto no son solo las 418 cocinas mejoradas que vamos a construir. Es cómo las vamos a construir.

Cada familia participa activamente: aporta mano de obra, recolecta materiales locales, transporta los insumos hasta sus comunidades remotas. Pero sobre todo, cada familia designa a una mujer como representante. Y aquí empieza la verdadera transformación social.

En estas comunidades andinas, las mujeres cargan con todo el peso del trabajo doméstico y agrícola, pero rara vez tienen voz en las asambleas comunales. Rara vez deciden sobre el presupuesto familiar. Rara vez son reconocidas como líderes.

Este proyecto las coloca en el centro. Ellas recibirán las capacitaciones. Ellas aprenderán a gestionar los recursos. Ellas se convertirán en promotoras de salud y medio ambiente en sus comunidades. Y cuando una mujer se empodera, toda la comunidad se transforma.

Cocina mejorada

Tejiendo redes de cambio

No trabajamos solos. Este proyecto es el resultado de una alianza entre ARCORES España, ARCORES Perú, la Comunidad de Madrid, las autoridades locales de Chota, y las propias comunidades beneficiarias.

Las Juntas Administradoras de Servicios Sanitarios (JASS) —organizaciones comunitarias locales— serán las garantes de la sostenibilidad del proyecto. Ellas vigilarán que las cocinas se mantengan, que los microrrellenos sanitarios funcionen, que los árboles plantados crezcan.

Los gobiernos locales se comprometen a replicar el modelo en otras comunidades. Las escuelas integrarán la educación ambiental en sus currículos. Las organizaciones de mujeres fortalecerán su capacidad de incidencia política.

Lo que estamos haciendo en Chota no es caridad. Es cooperación para el desarrollo sostenible. Estamos demostrando que es posible:

✅ Mejorar la salud pública sin grandes hospitales, simplemente mejorando las viviendas
✅ Combatir la deforestación sin prohibiciones, ofreciendo alternativas eficientes
✅ Promover la igualdad de género sin discursos abstractos, creando espacios concretos de participación
✅ Generar desarrollo local con tecnología apropiada y recursos de la zona

Este modelo puede replicarse en cientos de comunidades andinas que enfrentan los mismos desafíos. Por eso mediremos científicamente el impacto: para tener evidencia sólida que presentar a gobiernos, organizaciones internacionales y otras comunidades.

Revisión de un depósito de agua

Cuando un latido se convierte en sinfonía

Cada cocina mejorada es una nota. Pero cuando suenan las 418 juntas, se convierte en una sinfonía de cambio social:

🌍 Impacto ambiental: 12.540 árboles plantados, reducción del 60% en el consumo de leña, freno a la deforestación
👥 Impacto comunitario: 418 mujeres empoderadas, fortalecimiento de organizaciones locales, mejora de la cohesión social
📚 Impacto educativo: Formaciones en salud, medio ambiente y género para toda la comunidad
🏛️ Impacto político: Mayor participación de las mujeres en las decisiones comunitarias y locales
El efecto dominó de la solidaridad

Cuando una mujer se empodera, otras se inspiran. Cuando una comunidad se organiza, otras la imitan.

Este proyecto de 18 meses plantará semillas que germinarán durante décadas. Porque no estamos solo construyendo cocinas. Estamos construyendo capacidades, confianza, comunidad.

Estamos demostrando que el desarrollo no viene de arriba hacia abajo, sino que brota desde las propias comunidades cuando se les dan las herramientas adecuadas.

Cada euro que aportas no solo construye una cocina. Fortalece una organización comunitaria. Planta un árbol. Inspira a otras comunidades.

Tu solidaridad no es un acto individual. Es un latido que se suma a miles de latidos más, creando un pulso colectivo de transformación social.

Porque cuando los corazones laten juntos, las montañas se mueven.

LATIENDO EN MISIÓN

Segunda semana en LAR, Brasil.

El acompañamiento que se teje en lo cotidiano se ha ido encarnando en actividades concretas y sencillas en su forma, pero profundas en su alcance educativo y afectivo: talleres, juegos y salidas han sido el hilo conductor de una  ha presumido relación con las niñas que poco a poco se va consolidando… Estos espacios han favorecido la creatividad, pero también la autoestima já que cada » artesanía » ha sido acogida sin juicio, valorando el proceso más que el resultado.

Los talleres con elementos sencillos y reciclados han ayudado a trabajar la atención, paciencia y cuidado del material compartido. Hacer algo con las manos ha permitido que la soñadora de cada niña volviese a tener luz. Todo ha sido una escuela silenciosa de perseverancia, cooperación y confianza.

También han tenido un espacio importante los juegos corporativos de la tarde/ noche y las actividades en torno a la Semana de conmemoración de la fundación de las ARCJ  que fueron pensados no desde la competición, sino pensando en la integración de todas las niñas. El juego compartido generó un clima de alegría explicativa y pertenencia.

En cuanto a las excursiones y salidas fuera del Lar han sido momentos especialmente esperados donde se ha trabajado el respeto y la presencia. Esto ha supuesto una oportunidad para detectar miedos, necesidades y avances, priorizando la necesidad del vínculo que se ha ido teniendo con cada una de ellas. Porque efectivamente, lo educativo y afectivo caminan juntos. Y es así, en lo cotidiano,  donde el acompañamiento cobre todo su sentido.

Estas actividades han promovido valores clave para ARCORES, como la igualdad, cooperación, el cuidado del bien común y la valoración de la diversidad.

Durante estos días hemos madrugado mucho, con el fin de aprovechar al máximo la jornada con las niñas, atendiendo espacios y momentos de ocio y silencio, rutinas del día a día y misa.

La organización y estructura de los horarios ha permitido la fluidez y orden de todo lo planificado: higiene personal, rutinas de comida, salidas médicas…

El compartir almuerzo en las casas de las niñas ha resultado ser un punto de inflexión en el silencio, respeto, orden y conversación individual con las madres sociales y niñas.

Como broche de final de las vacaciones hemos compartido desayuno y cena fuera de casa y una atracción de circo.

Para las niñas acabaron ya las vacaciones, comienzan en sus aulas un nuevo curso: una puntada más para su futuro en las manos De Dios.

El tiempo que las niñas pasan en el colegio forma parte de su pecado educativo y personal. Para ellas, el colegio no es sólo un espacio de aprendizaje, sino también un lugar donde se ponen a prueba sus emociones y relaciones.

Al inicio de la jornada escolar, las niñas salen del Lar con entusiasmo y al finalizar vuelven con vivencias y concretas: alegría por lo aprendido y también cansancio. El Lar se convierte, entonces,  en un espacio donde pueden expresar lo vivido y reforzar hábitos de estudio, responsabilidad y cuidado personal.

Continuamos en misión!

Estas semanas, con una relación más implantada con las niñas y el entorno, hemos podido desarrollar cada actividad más profundamente. Cada día teníamos una propuesta de actividades diferentes según el tiempo que tuviéramos y el clima (teniendo que trabajar en las casas si llovía mucho). Partíamos de trabajar algo de movimiento, enseñarles algún baile de canciones que algunas ya conocían (como la famosa Macarena) para despertar el cuerpo y cambiar a otras actividades ahora más tranquilas y de concentración como seguir hilando llaveros, pulseras, diseñar estuches para después usar en la escuela… y finalmente acabamos haciendo algún juego o dinámica antes de compartir en el almuerzo.

Hemos querido saber qué piensan y viven las niñas preguntándoles directamente a algunas, de las cuales recibimos respuestas claras y sencillas.

*Nos cuentan cómo es vivir en el LAR:

  • Sentirse querida y feliz.
  • No sentirse sola.
  • Vivir con amigas, tener muchas celebraciones y dinámicas diferentes.
  • Conocer a voluntarias de muchos sitios a las cuales hay que amar a todas y de las que se pueden aprender muchas cosas.

*Tratamos de la relación con las voluntarias:

  • “Nos ayudan cuando estamos tristes”
  • “Nos hacen sentir importantes”
  • “Compartir el momento del almuerzo nos une y nos gusta”
  • “Aprendemos algunas cosas en español y hacemos muchas cosas nuevas de manualidades, baile…”
  • “Son muy buenas porque nos enseñan cosas aunque a veces tengamos conflictos entre nosotras las niñas, y son muy cariñosas”

Además algunas nos dicen con mucho cariño que les gustaría que nos quedáramos más tiempo o para siempre, cosa que siempre les preocupa que nos llegue ya el día de marcharnos y nos preguntan constantemente. Para nosotras como voluntarias, es algo muy valioso que en medio de todo lo que viven puedan encontrar cariño y esperanza en nuestra visita y conozcan otras maneras de vivir y de amar.

*Por último, les preguntamos qué era lo que más les había gustado hacer por ahora con nosotras y todas daban gran valor a las actividades que habíamos preparado para ellas, aprender algo nuevo y compartir tiempo jugando o en lo cotidiano.

¡Cada una de ellas y de nosotras aprendemos algo nuevo cada día!

Para nosotras las voluntarias puede parecer todo fácil, pero una palabra en portugués, una comida nueva, una conversación o algo nuevo que hacer llega también cada día.

Continuamos en misión tratando ahora, desde que comenzó febrero, la integración al nuevo curso escolar, reparto de materiales, apoyo en las materias y tareas diarias y un sin fin de cosas que seguir haciendo.

Esperamos que este nuevo curso para ellas sea fructífero e ilusionante por la vida nueva llena de AMOR.

 

Primer testimonio, da click

 

Retos y Desafíos que fortalecen nuestra misión

El mes de enero de 2026 lo hemos dedicado a sentir el pulso de ARCORES junto a la misión OAR Sierra Leona, a acompasar nuestros latidos con su compromiso inquebrantable por la justicia, la solidaridad y el servicio a los más vulnerables.

Cerramos este primer capítulo de «Latiendo en Misión» compartiendo los retos y desafíos que nos abren el corazón, narrados por los 7 misioneros que laten cada día en Sierra Leona, distribuidos en dos comunidades donde la esperanza tiene nombre propio:

💚 Corazones que laten en Kamalo:

Fray Niel Ryan E. Jarumay, OAR
Fray Jhyryx Vincent Gamulo, OAR
Fray Jonathan Jamero, OAR
Fray Niel Robert Alilain, OAR

💚 Corazones que laten en Kamabai:

Fray Kenneth S. Caligdong, OAR
Fray Elpedio N. Sarita, Jr., OAR
Fray Helfrid Palmis, OAR

Te invitamos a leer, sentir y orar por estos desafíos que, con brevedad pero profundidad, nos comparten desde el corazón de África. Porque cada desafío es una oportunidad para que nuestras manos y nuestros pies se conviertan en instrumentos de esperanza en la abundante mies de Sierra Leona.

🫀 Desafíos que hacen latir más fuerte nuestro corazón misionero

Nuestro servicio misionero late con gracia y crecimiento, pero también pulsa con desafíos humanos reales que nos invitan a una mayor confianza en Dios, a la paciencia en el ministerio y a una respuesta pastoral que nace del corazón.
1. 🌍 Cuando el corazón aprende nuevos idiomas

Adaptación cultural y aprendizaje de idiomas

Adentrarse en nuevos entornos culturales es como aprender a que el corazón late en otro ritmo. En las comunidades rurales, cada palabra aprendida, cada costumbre comprendida, cada norma social respetada, es un latido más cercano al corazón de las personas que servimos. Es un proceso continuo que moldea nuestra forma de comunicar el Evangelio con respeto, sensibilidad y amor auténtico.
2. 💔 Cuando el corazón se fortalece en la herida

Momentos de desánimo y confianza herida

Hay ocasiones en que nuestro corazón abierto y generoso es malinterpretado o herido. Estos momentos, aunque dolorosos, no detienen nuestro latido. Nos llaman al discernimiento pastoral, a equilibrar la bondad con la prudencia, mientras renovamos nuestro compromiso de servir con un corazón arraigado en el perdón y la esperanza que nunca se agota.
3. 🏥 Cuando el cuerpo se debilita, el espíritu se fortalece

Preocupaciones de salud y limitaciones físicas

Los problemas de salud recurrentes, especialmente la malaria, a veces debilitan el cuerpo pero nunca el latido de la misión. Estos momentos se convierten en oportunidades sagradas para aceptar nuestra fragilidad humana, experimentar el apoyo comunitario y redescubrir que la gracia sustentadora de Dios late más fuerte en nuestra debilidad.
4. 🤹 Cuando un corazón abraza mil responsabilidades

Multiplicidad de responsabilidades en la vida misionera

Con recursos técnicos locales limitados, nuestros misioneros abrazan una amplia gama de responsabilidades: desde la atención pastoral y la educación hasta la administración y las operaciones diarias. Este ritmo exigente hace latir más fuerte nuestro espíritu de servicio, colaboración y administración responsable.
5. 💰 Cuando las percepciones desafían el corazón

Percepciones en torno a los recursos misioneros

En contextos de dificultades económicas, a veces se percibe que los misioneros poseen recursos ilimitados. Esto puede generar expectativas que desafían nuestro corazón. Estas situaciones requieren diálogo paciente, transparencia y educación para construir relaciones que laten al ritmo del respeto mutuo y la justicia.
6. 🌱 Cuando el corazón siembra autonomía

Fomentar la participación frente a la dependencia

Una cultura marcada por la dependencia prolongada puede obstaculizar la participación activa. Nuestro corazón misionero late por cambiar gradualmente esta mentalidad, fomentando la responsabilidad compartida y la apropiación comunitaria, para que el desarrollo sea verdaderamente sostenible y empoderador.
7. 👥 Cuando pocos corazones sirven a muchos

Personal limitado al servicio de grandes comunidades

La misión atiende a muchas comunidades con pocos trabajadores, lo que supone una gran exigencia. Si bien esto limita algunos servicios, fortalece nuestro sentido de solidaridad, la colaboración con líderes laicos y la confianza inquebrantable en la providencia de Dios.

Comunidad en Sierra Leona

🙏 Una oración que late por el año misionero

Señor, que nuestros corazones latan al ritmo de tu misericordia,
que cada desafío fortalezca nuestra fe,
que cada dificultad profundice nuestro amor,
y que cada latido de nuestros misioneros
resuene en Sierra Leona como eco de tu presencia.
Bendice este año misionero con frutos abundantes
y corazones que nunca dejen de latir por los más necesitados.
Amén.

¿Sientes cómo late tu corazón después de conocer estos desafíos?

Cada uno de estos retos es una invitación a que tu corazón se una al nuestro, a que tu solidaridad se convierta en oración, apoyo y acompañamiento para quienes laten cada día por Sierra Leona.

Síguenos en este viaje de «Latiendo en Misión» y descubre cómo tu corazón puede transformar vidas.

LATIENDO EN MISIÓN

Cuando cada latido cuenta: transformando vidas en las comunidades rurales de Chota, corazones latiendo por las y los demás.

En las alturas de los Andes peruanos, en la provincia de Chota, 418 familias campesinas esperan que su derecho fundamental a la salud deje de ser solo una promesa. Sus corazones laten con la misma fuerza que los nuestros, pero sus condiciones de vida les roban el aire limpio que merecen respirar.

Este mes, nuestro corazón late por Perú. Porque detrás de cada estadística hay una madre que cocina respirando humo tóxico, un niño que sufre infecciones respiratorias, una familia que merece vivir con dignidad.

Estudiante de bachiller

Un proyecto que late con esperanza

ARCORES España, ARCORES Perú y la Comunidad de Madrid hemos unido nuestros latidos para implementar un proyecto que transformará la realidad de 2,508 personas en siete comunidades campesinas. No son números: son María, José, Carmen, Pedro… personas con nombres, rostros y sueños que merecen ser acompañados.

Con 191,973 euros de inversión solidaria, estamos construyendo más que infraestructura: estamos tejiendo esperanza.

Cada latido, una transformación:

418 cocinas mejoradas que devolverán el aire limpio a los hogares
Más de 12,500 árboles autóctonos plantados como abrazo a la Madre Tierra
Capacitaciones en salud e igualdad que empoderarán especialmente a las mujeres
Microrrellenos sanitarios que dignificarán las condiciones de vida

Este proyecto hace latir nuestro compromiso con:

ODS 3: Salud y Bienestar – porque respirar aire limpio es un derecho
ODS 5: Igualdad de Género – porque las mujeres son protagonistas del cambio
ODS 13: Acción por el Clima – porque cuidamos la casa común

Instalaciones de agua potable

Tu corazón puede latir con el nuestro

«Esta intervención integral no solo mejorará la salud de las familias beneficiarias, sino que también promoverá la igualdad de género y la sostenibilidad ambiental», pero sobre todo, demostrará que cuando los corazones laten unidos, las montañas se mueven.

Durante 18 meses, cada latido de solidaridad se convertirá en acción concreta. Las propias comunidades aportarán su trabajo y materiales locales, porque la transformación real nace desde dentro, desde el corazón de quienes la viven.

Este proyecto forma parte de una sinfonía más amplia: ARCORES ha implementado más de 10,000 mejoras en viviendas andinas. Cada cocina mejorada es un latido que se suma a esta melodía de esperanza que resuena por toda la cordillera, corazones latiendo por las y los demás.

¿Sientes cómo late tu corazón al leer estas líneas?

Ese latido es la invitación a sumarte: con tu oración, tu tiempo, tu difusión o tu aporte económico. Porque en Chota, Perú, hay corazones esperando que el tuyo late al unísono con los suyos.

Cómo colaborar

A través de la campaña Jornada de Corazón Solidario de ARCORES, puedes contribuir a que más gente en Chota tengan acceso a una educación de calidad, agua potable y alimentación. Cada aportación ayuda a construir aulas, formar profesoras, mantener el internado de niñas y garantizar que ninguna niña tenga que abandonar sus sueños por falta de oportunidades. Te invitamos a ser parte de este crecimiento común.

LATIENDO EN MISIÓN

COMUNICADO

Entidades de Iglesia piden la aprobación de una regularización extraordinaria que ponga en el centro la dignidad de las personas migrantes

Con motivo de la 111ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, considera urgente y necesaria la ILP para promover una convivencia justa y solidaria

 Madrid.- 01 de octubre de 2025. La Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES), la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Cáritas y el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española viene desde 2021 reclamando la aprobación de un procedimiento de regularización extraordinaria de personas extranjeras en España. Durante estos años, hemos liderado un diálogo político que permitiera la aprobación de la ILP regularización que cada vez es más urgente y necesaria.

Fundamento ético y social

En su mensaje con motivo de la 111ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, el Papa recuerda que “nadie debe ser excluido de la mesa común de la humanidad” y que la acogida y la inclusión de las personas migrantes son camino de paz y de bien común. Subraya, además, que, en un mundo oscurecido por guerras e injusticias, los migrantes y refugiados se erigen como mensajeros de esperanza. Y nos recuerda que “su presencia debe ser reconocida y apreciada como una verdadera bendición divina” para muestras comunidades.

Los obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana señalan también con motivo de esta Jornada que “los migrantes están revitalizando con su juventud, sus valores, su trabajo, sus vidas, sus familias, su fe, sus ideales, la realidad social y eclesial de nuestro país… Tengamos esa mirada abierta para percibir así su riqueza y aportación».

Desde esta convicción cristiana y humanista, denunciamos la exclusión generada por la irregularidad administrativa y exigimos medidas que restituyan derechos básicos y promuevan una convivencia justa y solidaria.

Complementariedad con el nuevo Reglamento de Extranjería

El Reglamento de Extranjería (RD 1155/2024), en vigor desde mayo de 2025, constituye un paso positivo y necesario para garantizar los derechos y la dignidad de las personas migrantes. Sin embargo, deja fuera a numerosos colectivos vulnerables que nuestras entidades acompañan cotidianamente:

  • Personas sin posibilidad de acreditar los dos años de permanencia exigidos, a menudo por pérdida de documentos en situaciones de precariedad o emergencia.
  • Personas indocumentadas, que no pueden acceder a la cédula de inscripción debido a trámites excesivamente rígidos.
  • Personas con difícil empleabilidad por edad, discapacidad, sinhogarismo o enfermedad crónica.
  • Trabajadoras y trabajadores que, aun pudiendo trabajar, no logran presentar un contrato formal previo debido a la lentitud de la administración.
  • Solicitantes de protección internacional denegada, que quedan atrapados en largos periodos de irregularidad.
  • Familias con niños y niñas en situación irregular que, aun cumpliendo requisitos, no podrán ser regularizadas.

La voz de la Iglesia ante el Congreso

En su comparecencia ante la Comisión de Trabajo y Migraciones del Congreso, el pasado 18 de junio, Cáritas —en representación de REDES, CONFER y el Departamento de Migraciones de la CEE— defendió que la regularización extraordinaria es un complemento imprescindible al Reglamento de Extranjería, al ofrecer respuesta a quienes no pueden acogerse a las vías ordinarias. Se subrayó entonces que no se trata de privilegios, sino de justicia, reconociendo la realidad de cientos de miles de personas que ya forman parte activa de nuestra sociedad.

Amplio consenso social

La Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que impulsa esta regularización fue avalada por más de 700.000 firmas ciudadanas y cuenta con el respaldo transversal de movimientos sociales, organizaciones eclesiales, sindicatos y colectivos profesionales. Este consenso refleja la creciente conciencia de que la irregularidad administrativa no solo vulnera derechos humanos, sino que también erosiona la cohesión social.

Nuestra llamada

Desde el Grupo Eclesial de apoyo a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) instamos a todos los grupos parlamentarios a que:

  • Retomen la vía del consenso en materia migratoria, fuera de discursos de odio y polarización, sin instrumentalizar a personas vulnerables, tal y como mostraron el 9 de abril de 2024 en la aprobación de la tramitación de la iniciativa con una amplia mayoría
  • Aprueben, sin más dilaciones, la regularización extraordinaria en trámite en el Congreso.
  • Garanticen que este tema esencial para la convivencia, el bien común y la dignidad humana quede al margen de los cálculos políticos.
  • Escuchen el clamor de la sociedad civil, de la Iglesia y de las propias personas migrantes que reclaman reconocimiento y justicia.
  • Y exhortamos, en todo caso, al Gobierno español a que, en el ejercicio de sus atribuciones y responsabilidades, adopte esta medida si no fuese posible alcanzar el respaldo de una mayoría parlamentaria.

La regularización extraordinaria es una medida de responsabilidad política, ética y social. Ha llegado la hora de dar un paso decidido hacia una sociedad más justa e inclusiva, donde nadie quede relegado a la invisibilidad y la exclusión.

Contactos de prensa

CONFER: Eva Silva – 660 43 59 29 / eva.silva@confer.es

REDES: Xabier Parra – 689 22 32 42 / incidencia@redes-ongd.org

Cáritas Española: Laura Daniele – 618 89 38 80 / ldaniele.ssgg@caritas.es

Conferencia Episcopal: 616 166 678 / prensa@conferenciaepiscopal.es

Treinta y cinco personas se dieron cita en La Rioja para reflexionar sobre una de las crisis humanitarias más urgentes de nuestro tiempo, un común entre ARCORES y el Monasterio de San Millán.

El pasado 29 de julio de 2025, el emblemático Monasterio San Millán de la Cogolla y el Ayuntamiento del municipio acogieron una jornada especial dedicada a uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo: garantizar el acceso al agua como derecho humano fundamental.

ARCORES España organizó este taller de formación dirigido a voluntarios y voluntarias de su delegación riojana, aunque también contó con la participación de ciudadanos comprometidos con la justicia social.

El evento se enmarcó dentro del proyecto de cooperación titulado «Acceso universal y equitativo al agua segura y accesible para todos los habitantes de las comunidades de Viza y Frayle. Garantizando la gestión sostenible del agua, promoviendo la igualdad de género, el liderazgo juvenil y protección del medio ambiente», financiado por el Gobierno de La Rioja en su convocatoria de subvenciones 2023.

La jornada contó con personal técnico de ARCORES y una participación especial: la intervención del Padre Francisco Jesús Santamaría, OAR, misionero en Cajamarca, quien aportó su experiencia directa desde el terreno peruano donde ARCORES desarrolla sus proyectos de agua y saneamiento.

Una crisis que afecta a más de la mitad del planeta

Durante el taller, los treinta y cinco asistentes pudieron dimensionar la magnitud de esta crisis a través de datos que resultan estremecedores. Mientras que en España consumimos una media de 130 litros por persona al día y en Estados Unidos la cifra asciende a 310 litros, hay comunidades enteras que no llegan a los 20 litros diarios. La Organización Mundial de la Salud establece que se necesitan entre 50 y 100 litros diarios para tener una vida digna.

El agua, reconocida como derecho humano por la Observación General 15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas desde 2002, sigue siendo un privilegio para demasiadas personas. 4.400 millones de personas no tienen garantizado el acceso al agua, una cifra que representa más de la mitad de la población mundial y que se concentra especialmente en Asia meridional y África subsahariana.

Las causas son múltiples y complejas: desde la escasez natural en regiones áridas hasta los 2 millones de toneladas de desechos que se vierten diariamente en los cuerpos de agua, pasando por una gobernanza ineficaz que perpetúa la desigualdad.

El cambio climático agrava exponencialmente esta situación, ya que por cada grado de calentamiento global, aproximadamente un 7% de la población mundial se verá expuesta a una disminución del 20% de los recursos hídricos renovables.

Cada año se pierden 443 millones de días escolares por enfermedades relacionadas con el agua, mientras que 1.000 niños mueren diariamente por diarrea causada por agua contaminada.

La desigualdad de género se perpetúa cuando, como ocurre en África, el 90% del trabajo de recogida de agua recae en mujeres y niñas, que destinan 200 millones de horas diarias a esta tarea, caminando una media de 6 kilómetros diarios para obtener este recurso vital.

Tres décadas de compromiso en terreno

La experiencia de ARCORES España sirvió como ejemplo tangible de que las soluciones son posibles. Con más de 30 años trabajando a favor del Derecho al Agua, la organización presentó los resultados concretos de su trabajo en Sierra Leona, Brasil y Perú.

En Sierra Leona, donde casi el 60% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y menos de un cuarto de las escuelas tiene suministro de agua, ARCORES ya ha construido pozos en 7 escuelas y planea llegar a las 73 escuelas de la red católica en fases sucesivas. El resultado: reducción significativa de enfermedades y del absentismo escolar.

En Brasil, el trabajo en Lábrea ha permitido que 105 familias cuenten con sistemas de abastecimiento y almacenamiento de agua, avanzando hacia una segunda fase que dotará a cada casa de baño completo. Las mejoras se traducen en menos enfermedades como malaria y dengue, mayor privacidad y un mejor medio ambiente.

En la provincia peruana de Chota, donde solo el 60% de la población cuenta con cobertura de servicio de agua, ARCORES ha construido un sistema de agua con cloración que asegura abastecimiento las 24 horas, logrando reducir las enfermedades digestivas y formando a familias y jóvenes en hábitos saludables.

También se abordó la importancia de presionar tanto al sector público como al privado para que asuman su responsabilidad en la garantía del Derecho al Agua, y de apoyar a organizaciones que trabajan en esta causa a través del voluntariado, donaciones o acciones de sensibilización.

Un objetivo urgente: la Agenda 2030

La jornada se enmarca en el compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la Agenda 2030, que busca garantizar el acceso universal al agua potable. Sin embargo, según Naciones Unidas, el progreso es demasiado lento y hay que acelerar los esfuerzos seis veces más de lo actual, o 1.600 millones de personas continuarán sin acceso en 2030.

Paradójicamente, mientras se necesitan más de 200.000 millones de dólares anuales para garantizar el acceso universal al agua y saneamiento, la ayuda oficial al desarrollo vinculada al sector hídrico disminuyó un 15% entre 2015 y 2021.

En un mundo donde el agua limpia sigue siendo un lujo para muchos, iniciativas como la desarrollada en San Millán de la Cogolla demuestran que la sensibilización y la acción local pueden contribuir a soluciones globales. Porque, como recordaron los organizadores y el Padre Santamaría desde su experiencia misionera, el derecho al agua no es solo una cuestión técnica o política: es, ante todo, una cuestión de justicia y dignidad humana.

La Rioja

Una charla sobre cooperación internacional y educación inclusiva sensibiliza a 95 estudiantes sobre la realidad de Totonicapán

El Colegio Agustiniano acogió una emotiva presentación del proyecto «Garantizando el acceso a la educación a niñas y niños indígenas altamente vulnerables y la seguridad alimentaria de sus familias en el departamento de Totonicapán, Guatemala». Ante un auditorio de 95 estudiantes, donde se narraron los desafíos y logros de una iniciativa financiada por la Comunidad de Madrid.

Se explicó cómo este programa garantiza el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad a 200 niñas y niños indígenas de la etnia maya kiché, entre 5 y 15 años. «Estos menores reciben, por primera vez en sus vidas, ayudas para su escolarización», enfatizó el fraile fray Isidro Gorri, destacando la importancia histórica de esta iniciativa.

Los beneficiarios pertenecen a familias en situación de extrema pobreza y alta vulnerabilidad que viven dispersas en 35 comunidades del departamento de Totonicapán. Las becas cubren aspectos fundamentales como el pago de matrículas, la compra de uniformes, material escolar, ropa de deporte y gastos imprevistos que suelen ser barreras infranqueables para estas familias.

Uno de los aspectos que más impactó a los estudiantes del Colegio Agustiniano fue conocer la conexión directa entre alimentación y rendimiento escolar. «No se puede aprender con el estómago vacío», explicó Javier Martínez, compañero de ARCORES España, quien ha sido testigo directo de cómo la desnutrición afecta el desarrollo cognitivo de los menores.

El proyecto aborda esta problemática mediante la promoción de actividades agropecuarias innovadoras. Se han implementado invernaderos comunitarios para el cultivo de tomates y se han construido gallineros comunitarios para la crianza de gallinas ponedoras. En cada instalación colaboran diez familias, creando un modelo de cooperación que fortalece los lazos comunitarios.

Los estudiantes mostraron especial interés por la metodología del proyecto, que incluye la formación técnica de los beneficiarios. Técnicos de la Universidad de San Carlos de Guatemala capacitan a las familias en agricultura sostenible y producción avícola, garantizando que las iniciativas perduren en el tiempo. «Es hermoso ver cómo estas familias no solo reciben ayuda, sino que se convierten en protagonistas de su propio desarrollo», relató Fray Isidro, subrayando la importancia del empoderamiento comunitario en este tipo de proyectos.

Durante la presentación, se compartieron datos que impactaron profundamente a los jóvenes presentes: en Guatemala, uno de cada dos niños sufre desnutrición crónica, situando al país en el primer lugar de Hispanoamérica y el sexto en el mundo en cuanto a desnutrición infantil. «Estos números tienen rostros, nombres y sueños».

La charla logró su objetivo de sensibilizar a los jóvenes sobre la realidad de la cooperación al desarrollo y la educación como derecho fundamental. Los estudiantes del Colegio Agustiniano pudieron entender cómo la colaboración entre instituciones españolas y guatemaltecas puede generar transformaciones reales en comunidades vulnerables. «Proyectos como este nos recuerdan que la educación es la herramienta más poderosa para romper los ciclos de pobreza».

La experiencia compartida, demostró a los jóvenes del Colegio Agustiniano que la solidaridad trasciende fronteras y que cada acción, por pequeña que parezca, puede contribuir a construir un mundo más justo y equitativo para todos los niños, sin importar su origen o condición social.

Imagina tener 18 años y de repente encontrarte sola en el mundo. Sin familia a la que acudir, sin un lugar al que llamar hogar, sin una red que te sostenga mientras das tus primeros pasos hacia la vida adulta, Casa Talita puede ser el lugar de sus sueños.

Esta es la realidad que enfrentan muchas jóvenes que han crecido bajo la protección del sistema de menores y que, al cumplir la mayoría de edad, ven cómo esa protección desaparece de la noche a la mañana. El pasado 3 de junio, con la bendición de Monseñor José Luis Retana, este proyecto se convirtió en realidad, abriendo sus puertas a las primeras tres jóvenes que han decidido apostar por su futuro.

Todo comenzó con una inquietud compartida. José María Bernal, de ARCORES, veía una y otra vez la misma historia: «Chicas que al salir de centros de protección quedaban en situación de desamparo». No podía quedarse de brazos cruzados.

Pero los sueños grandes necesitan compañía, y pronto encontró eco en las Hermanas de la Consolación, que llevaban años trabajando con jóvenes en dificultades. «Encontramos compañeras de camino», recuerda Bernal con emoción. Después se sumaron las Hijas de Jesús, y lo que había comenzado como una inquietud individual se transformó en una misión compartida.

Tenían la voluntad, tenían la experiencia, tenían el corazón… pero les faltaba lo más básico: un hogar. «No conseguíamos la logística habitacional», explica Bernal. Fue entonces cuando tocaron a la puerta de la Diócesis de Salamanca, y como él mismo dice, «nos acogieron de forma extraordinaria».

Talitha Kum: «Niña, Levántate»

¿Por qué «Talita»? La respuesta nos lleva a un pasaje del Evangelio que toca el corazón. Cuando Jesús se acerca a la hija de Jairo, una niña que parecía no tener esperanza, le toma de la mano y le dice: «Talitha kum» – «Niña, a ti te hablo, levántate».

Como explica la Hermana María Carmen Escalante, de las Hijas de Jesús: «Eso es lo que queremos hacer en este proyecto: acoger a estas chicas jóvenes que salen de los centros tutelados y tienen por delante toda una vida. Pretendemos darles esa mano y ayudarlas a levantarse, a ser autónomas, a ser mujeres de una pieza, a caminar por la vida».

Hasta el logotipo cuenta una historia. Diseñado por el Padre Jaazeal Estelou, presidente de ARCORES, muestra cuatro llamas sobre lo que es a la vez un tejado y una flecha. «Las llamas representan a las cuatro instituciones que hacemos posible este proyecto», explica la Hermana Escalante, «y tiene forma de flecha y de casa porque aquí se acoge y se impulsa hacia arriba a estas jóvenes».

 

Más que Cuatro Paredes: Un Trampolín hacia el Futuro

Casa Talita no es solo un lugar donde dormir. Es un espacio donde aprender a vivir. Donde descubrir que cocinar puede ser un acto de amor propio, donde entender que las normas de convivencia son en realidad formas de respeto mutuo, donde darse cuenta de que el futuro no es algo que simplemente sucede, sino algo que se construye día a día.

La Hermana Marisa Carrero, de la Consolación, lo explica con palabras sencillas pero profundas: «La idea central es que estas jóvenes avancen en su día a día, desde conocerse entre ellas, las habilidades sociales o el quehacer que supone una casa, desde enseñarles a cocinar, a estar en un piso, y a ser responsables».

Pero hay algo más importante aún: «Serán las jóvenes las que tomen las decisiones, y nosotras estaremos en la sombra para apoyarlas». Porque de eso se trata Casa Talita: de acompañar sin imponer, de sostener sin asfixiar, de estar presente sin invadir.

Tres jóvenes han cruzado su umbral con sus maletas, sus miedos, sus esperanzas y sus ganas de construir algo nuevo. Ellas son las verdaderas protagonistas de esta historia.

Aunque la casa tiene capacidad para cuatro, hemos preferido comenzar poco a poco. «De momento entrarán a vivir tres, pero la idea es ampliarlo a cuatro en cuanto cojamos un poco de rodaje», explican los responsables. Porque cada historia importa, cada proceso es único, y queremos asegurar que cada una reciba la atención que merece.

No están solas. Un equipo de coordinadora, técnicos, educadores sociales y psicólogos las acompaña en este camino. Pero sobre todo, se acompañan entre ellas, creando esos lazos que solo nacen cuando se comparten sueños y se enfrentan juntas las dificultades.

Cuando la Unión Hace la Fuerza

Casa Talita es la prueba de que los milagros ocurren cuando las personas de buena voluntad deciden unir fuerzas. ARCORES España puso la iniciativa y la gestión. Las Hermanas de la Consolación aportaron su experiencia en acompañamiento. Las Hijas de Jesús sumaron su carisma educativo. Y la Diócesis de Salamanca ofreció algo invaluable: un hogar.

«Entendían que la forma de rentabilizar ese recurso que tenían era a través de la obra social, del apoyo a las mujeres jóvenes sin recursos», explican desde las congregaciones. Y es que a veces la mejor inversión no se mide en euros, sino en vidas transformadas.

Casa Talita es solo el comienzo de algo más grande. «Nuestra idea es que las chicas acojan el piso como su casa y que cuando salgan de él tengan un futuro», dice la Hermana Marisa. «Un trampolín para acceder a la vida».

Pero los sueños no tienen límites. Los responsables del proyecto ya hablan de «inaugurar más viviendas con el tiempo», de crear un modelo que pueda replicarse en otras ciudades. Porque si algo hemos aprendido es que cuando se trata de cambiar vidas, nunca es suficiente.

Como dice la Hermana Marisa con una convicción que se siente en cada palabra: «Todos tenemos derecho a una vida digna y a labrar nuestro futuro». Casa Talita es nuestra forma de hacer realidad esa convicción.