La Diputación de Guadalajara apoya la construcción de cocinas mejoradas en Perú

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La Diputación de Guadalajara ha subvencionado con 26.450 € el proyecto de construcción de cocinas mejoradas en comunidades de Perú para promover viviendas saludables y desarrollar conocimientos para el auto cuidado de la salud en las familias.

El proyecto tiene como objetivo garantizar el acceso a unas condiciones óptimas de salubridad a familias de comunidades rurales en la provincia de Chota, Perú, a través de la implementación de 204 cocinas mejoradas, 204 calaminas transparentes en el interior de la cocina y 204 microrrellenos sanitarios con el fin de potenciar viviendas.

Trabajando por el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3, ‘Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades’, el proyecto pretende frenar la propagación de enfermedades infecciosas que se producen con frecuencia entre las familias de zonas rurales de Perú. Estas son consecuencia directa de las malas condiciones de habitabilidad en las viviendas. Al mismo tiempo, se realizarán formaciones y talleres para promover el bienestar mediante el conocimiento de hábitos saludables.

Por otro lado, gracias a la construcción de estas cocinas, se reducirá la contaminación ambiental y se tomará conciencia de la necesidad del cuidado del medio ambiente, en consonancia con el ODS 13, ‘Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos’. Todo esto se trabajará, también, con enfoque de género, fijándonos en el ODS 5, ‘Igualdad de género’, ya que se fomentará la participación activa de la mujer en todas las actividades del proyecto para conseguir su empoderamiento.

Se desarrollarán además acciones de acompañamiento, promoción, capacitación y educación en higiene y salud básica (con refuerzo en acciones preventivas y de protección frente al covid 19), saneamiento, vivienda saludable, cuidado del medio ambiente y alimentación e igualdad de género, dirigidas a los beneficiarios de las comunidades y a la Juntas administradoras de los servicios de saneamiento, quienes adquirirán conocimientos que mejorarán su calidad de vida y la de sus familias y comunidades. De esta forma, se asegura la disminución de enfermedades oculares, pulmonares, parasitarias y contagiosas, fortaleciendo las capacidades locales y la adopción de prácticas adecuadas en salud, alimentación, higiene, igualdad y cuidado del medio ambiente.

VIVIENDAS EN LAS QUE SE TRABAJA

En lo que concierne a la infraestructura de sus viviendas son construidas a base de barro y se componen de una sola habitación, utilizado para su dormitorio, almacén (con parte de la cosecha de sus productos), crianza de cuyes, cocina y comedor, lo que se traduce en hacinamiento. Los hogares no cuentan con los servicios básicos mínimos de higiene y saneamiento.

Las cocinas tradicionales de los pobladores son cuatro piedras grandes y usan como combustible leña. Éstas son muy ineficientes, ya que se aprovecha solo un 10 a 15% de su potencial energético, es por esto que producen grandes cantidades de humo, gases, y considerables partículas de ceniza que, sin una buena evacuación al exterior, llevando a grandes exposiciones de humo y a una polución intradomiciliaria que pone en riesgo la salud de la mujer rural.

Por todo ello, surge la necesidad de abordar este proyecto introduciendo un cambio en el contexto y que permite mejorar la habitabilidad de las viviendas y el saneamiento básico, que inciden en la salud de las personas (con refuerzo frente al covid19) y que mejoran integralmente la calidad de vida de la población más vulnerable.

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