Este jueves, el Centro Cívico Lestonnac de Tudela acogió una presentación especial que pone de manifiesto el alcance de la solidaridad tudelana más allá de las fronteras. A las 18:00 horas, la Red Solidaria Internacional Agustino Recoleta (ARCORES España) compartimos con la ciudadanía los resultados de sus proyectos humanitarios en Venezuela, una iniciativa que ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento local.

Bajo el emotivo título «Unidos con Venezuela. Una luz de esperanza», la organización desvela cifras que hablan por sí solas: más de 7.000 personas han recibido ayuda directa a través de estos proyectos desarrollados entre 2023 y 2024. La subvención municipal de 15.300 euros ha permitido que 6.000 personas accedan mensualmente a alimentación sana y suficiente, mientras que otras 1.000 han podido obtener medicinas esenciales en un contexto de emergencia humanitaria.

La presentación fue más allá de los números. Nuestra voluntaria Irene, que también es profesora en un colegio, compartió su vivir en Caracas, Venezuela. Su estadía de un mes, en colegios de la Orden de Agustinos Recoletos, significó un cambio en su vida: «Ya había estado en algunos lugares, haciendo voluntariado, pero estar en los colegios, compartiendo el día a día con los pequeños y en parte con las familias, me ayudó a comprender una realidad, muy distinta.

Esta cita estuvo abierta a toda la ciudadanía tudelana, representantes institucionales y entidades sociales, refleja cómo la cooperación internacional puede materializarse desde lo local, convirtiendo a Tudela en un puente de esperanza para miles de personas que enfrentan situaciones de extrema vulnerabilidad al otro lado del Atlántico.

Treinta y cinco personas se dieron cita en La Rioja para reflexionar sobre una de las crisis humanitarias más urgentes de nuestro tiempo, un común entre ARCORES y el Monasterio de San Millán.

El pasado 29 de julio de 2025, el emblemático Monasterio San Millán de la Cogolla y el Ayuntamiento del municipio acogieron una jornada especial dedicada a uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo: garantizar el acceso al agua como derecho humano fundamental.

ARCORES España organizó este taller de formación dirigido a voluntarios y voluntarias de su delegación riojana, aunque también contó con la participación de ciudadanos comprometidos con la justicia social.

El evento se enmarcó dentro del proyecto de cooperación titulado «Acceso universal y equitativo al agua segura y accesible para todos los habitantes de las comunidades de Viza y Frayle. Garantizando la gestión sostenible del agua, promoviendo la igualdad de género, el liderazgo juvenil y protección del medio ambiente», financiado por el Gobierno de La Rioja en su convocatoria de subvenciones 2023.

La jornada contó con personal técnico de ARCORES y una participación especial: la intervención del Padre Francisco Jesús Santamaría, OAR, misionero en Cajamarca, quien aportó su experiencia directa desde el terreno peruano donde ARCORES desarrolla sus proyectos de agua y saneamiento.

Una crisis que afecta a más de la mitad del planeta

Durante el taller, los treinta y cinco asistentes pudieron dimensionar la magnitud de esta crisis a través de datos que resultan estremecedores. Mientras que en España consumimos una media de 130 litros por persona al día y en Estados Unidos la cifra asciende a 310 litros, hay comunidades enteras que no llegan a los 20 litros diarios. La Organización Mundial de la Salud establece que se necesitan entre 50 y 100 litros diarios para tener una vida digna.

El agua, reconocida como derecho humano por la Observación General 15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas desde 2002, sigue siendo un privilegio para demasiadas personas. 4.400 millones de personas no tienen garantizado el acceso al agua, una cifra que representa más de la mitad de la población mundial y que se concentra especialmente en Asia meridional y África subsahariana.

Las causas son múltiples y complejas: desde la escasez natural en regiones áridas hasta los 2 millones de toneladas de desechos que se vierten diariamente en los cuerpos de agua, pasando por una gobernanza ineficaz que perpetúa la desigualdad.

El cambio climático agrava exponencialmente esta situación, ya que por cada grado de calentamiento global, aproximadamente un 7% de la población mundial se verá expuesta a una disminución del 20% de los recursos hídricos renovables.

Cada año se pierden 443 millones de días escolares por enfermedades relacionadas con el agua, mientras que 1.000 niños mueren diariamente por diarrea causada por agua contaminada.

La desigualdad de género se perpetúa cuando, como ocurre en África, el 90% del trabajo de recogida de agua recae en mujeres y niñas, que destinan 200 millones de horas diarias a esta tarea, caminando una media de 6 kilómetros diarios para obtener este recurso vital.

Tres décadas de compromiso en terreno

La experiencia de ARCORES España sirvió como ejemplo tangible de que las soluciones son posibles. Con más de 30 años trabajando a favor del Derecho al Agua, la organización presentó los resultados concretos de su trabajo en Sierra Leona, Brasil y Perú.

En Sierra Leona, donde casi el 60% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y menos de un cuarto de las escuelas tiene suministro de agua, ARCORES ya ha construido pozos en 7 escuelas y planea llegar a las 73 escuelas de la red católica en fases sucesivas. El resultado: reducción significativa de enfermedades y del absentismo escolar.

En Brasil, el trabajo en Lábrea ha permitido que 105 familias cuenten con sistemas de abastecimiento y almacenamiento de agua, avanzando hacia una segunda fase que dotará a cada casa de baño completo. Las mejoras se traducen en menos enfermedades como malaria y dengue, mayor privacidad y un mejor medio ambiente.

En la provincia peruana de Chota, donde solo el 60% de la población cuenta con cobertura de servicio de agua, ARCORES ha construido un sistema de agua con cloración que asegura abastecimiento las 24 horas, logrando reducir las enfermedades digestivas y formando a familias y jóvenes en hábitos saludables.

También se abordó la importancia de presionar tanto al sector público como al privado para que asuman su responsabilidad en la garantía del Derecho al Agua, y de apoyar a organizaciones que trabajan en esta causa a través del voluntariado, donaciones o acciones de sensibilización.

Un objetivo urgente: la Agenda 2030

La jornada se enmarca en el compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la Agenda 2030, que busca garantizar el acceso universal al agua potable. Sin embargo, según Naciones Unidas, el progreso es demasiado lento y hay que acelerar los esfuerzos seis veces más de lo actual, o 1.600 millones de personas continuarán sin acceso en 2030.

Paradójicamente, mientras se necesitan más de 200.000 millones de dólares anuales para garantizar el acceso universal al agua y saneamiento, la ayuda oficial al desarrollo vinculada al sector hídrico disminuyó un 15% entre 2015 y 2021.

En un mundo donde el agua limpia sigue siendo un lujo para muchos, iniciativas como la desarrollada en San Millán de la Cogolla demuestran que la sensibilización y la acción local pueden contribuir a soluciones globales. Porque, como recordaron los organizadores y el Padre Santamaría desde su experiencia misionera, el derecho al agua no es solo una cuestión técnica o política: es, ante todo, una cuestión de justicia y dignidad humana.

La Rioja

La educación en una de las zonas más vulnerables de África recibe un importante respaldo. La Fundación Roviralta ha donado 5000€ para la construcción de una nueva escuela primaria en Kamaranka, una pequeña comunidad rural de Sierra Leona donde más de 650 niños y niñas podrán acceder a una educación de calidad.

El proyecto, liderado por ARCORES España y los Agustinos Recoletos-Caritas Makeni, transformará la realidad educativa de esta región. La actual escuela, construida en 1953, se encuentra en condiciones deplorables que dificultan el aprendizaje y ponen en riesgo la seguridad de los estudiantes.

«Esta iniciativa va más allá de levantar paredes», explica un representante de ARCORES. «Estamos construyendo oportunidades en una de las zonas más empobrecidas del mundo, donde la educación es la principal herramienta para romper el ciclo de pobreza».

Sierra Leona ocupa el puesto 184 de 193 en el Índice de Desarrollo Humano, con un promedio de apenas 2,9 años de educación por persona. En este contexto, el nuevo edificio de seis aulas acogerá a 304 niñas y 357 niños entre 6 y 12 años, con un enfoque decidido en la igualdad de género.

La comunidad local participa activamente aportando mano de obra y materiales autóctonos, mientras que el Gobierno de Sierra Leona se compromete a cubrir los salarios de los profesores. La Diócesis de Makeni garantizará la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.

Fundación Roviralta

Compromiso con la igualdad y el desarrollo comunitario

Con un presupuesto total cercano a los 50.000€, la contribución de la Fundación Roviralta resulta fundamental para completar la financiación necesaria. La construcción comenzará en 2025 y beneficiará no solo a los estudiantes actuales, sino a generaciones futuras de esta comunidad.

Este proyecto ejemplifica cómo la colaboración entre organizaciones internacionales, entidades locales y comunidades puede crear soluciones efectivas para desafíos educativos en contextos de extrema vulnerabilidad, alineándose perfectamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de educación de calidad e igualdad de género.

«Este proyecto no solo mejorará las infraestructuras educativas, sino que también trabajará activamente por la igualdad de género, ofertando el mismo número de plazas para niñas que para niños», señalan desde ARCORES España.

La construcción, que se realizará durante 2025, utilizará materiales locales y contará con la participación activa de la comunidad, generando un sentido de apropiación y compromiso con la educación de las futuras generaciones.

Gracias a iniciativas como esta y al apoyo de entidades como la Fundación Roviralta, se avanza en la creación de oportunidades educativas que permitirán a los niños y niñas de Kamaranka escapar del ciclo de pobreza y construir un futuro más prometedor

En el corazón de la Amazonía brasileña, en la ciudad de Portel (estado de Pará), un proyecto transformador está cambiando la vida de 275 niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Monachil y la esperanza en Amazonía brasileña

La Brincadoteca y Restaurante da Criança Santo Tomás de Vilanova, impulsada por ARCORES y respaldada por el Ayuntamiento de Monachil, ofrece mucho más que un espacio de juegos: proporciona alimentación, educación y un entorno seguro para el desarrollo integral de menores entre 6 y 15 años.

Solidaridad desde Granada hasta la Amazonía

El Ayuntamiento de Monachil ha demostrado su compromiso con la cooperación internacional al conceder 6.200€ para este proyecto vital.

Esta aportación representa un puente de solidaridad que conecta a este municipio granadino con una de las regiones más vulnerables de Brasil, evidenciando que la acción local puede tener un impacto global significativo.

La contribución del consistorio monachileño se destina principalmente a garantizar la alimentación diaria y los materiales pedagógicos necesarios para el funcionamiento del centro, elementos fundamentales para el éxito del proyecto.

Creada para atender a cientos de niños que vagaban por las calles sin la debida atención, la Brincadoteca representa un papel fundamental en el desarrollo educativo y social de los menores del barrio de Castanheira y otras zonas periféricas de Portel.

En una región con escasas iniciativas que promuevan la protección de los derechos de la infancia, este centro se ha convertido en una referencia por su metodología, servicios e impacto comunitario.

El «Restaurante da Criança», componente esencial del proyecto, garantiza una alimentación diaria adecuada a todos los participantes.

Gracias al apoyo del Ayuntamiento de Monachil, se pueden adquirir los alimentos básicos necesarios (arroz, frijoles, leche, carne, huevos, entre otros) para la elaboración de comidas nutritivas.

Esta iniciativa no solo satisface una necesidad básica, sino que crea condiciones propicias para el aprendizaje y desarrollo.

Más allá de la nutrición

La Brincadoteca ofrece un programa integral que incluye:

  • Refuerzo escolar personalizado
  • Promoción de la lectura
  • Actividades lúdicas en la Sala de Juegos
  • Formación musical (violão, flauta y canto)
  • Clases de danza e informática
  • Actividades deportivas
  • Atención sanitaria básica

La colaboración entre el Ayuntamiento de Monachil y ARCORES ejemplifica cómo las administraciones locales pueden contribuir significativamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Monachil y la esperanza en Amazonía brasileña,

Este proyecto no solo proporciona un espacio seguro y nutritivo para los menores, sino que representa una apuesta por el futuro de una comunidad vulnerable en la región amazónica.

La aportación municipal de 6.200€ se traduce en alimento, educación y esperanza para 275 niños y adolescentes, demostrando que la solidaridad no conoce fronteras y que pequeñas acciones pueden generar grandes transformaciones.

Más información: https://www.arcores.org/arcores-brasil/

 

Campamento Vallecas

ARCORES España, en colaboración con ARCORES Brasil, ha presentado un proyecto integral para promover el desarrollo educativo y la seguridad alimentaria de 275 niños y niñas en situación de vulnerabilidad en la ciudad de Portel, Brasil.

Este proyecto, que se llevará a cabo en el centro social La Brincadoteca, cuenta con el apoyo financiero del Ayuntamiento de Valladolid, que ha donado 50.000 euros para su ejecución.

El proyecto tiene como objetivo principal garantizar una educación de calidad y seguridad alimentaria a menores de entre 6 y 15 años provenientes de familias en situación de pobreza extrema en Portel.

A través de actividades como refuerzo escolar, clases de informática, música, danza, teatro, y talleres de ecología y artesanía, se busca prevenir el abandono escolar, la explotación infantil y otros problemas sociales como el consumo de drogas y alcohol.

Además, el proyecto incluye la provisión de dos comidas diarias para los menores, asegurando su alimentación básica.

Contexto de Portel

Portel, ubicada en el estado de Pará, Brasil, es una región con altos índices de pobreza y desempleo. Según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), más del 55% de la población vive por debajo de la línea de pobreza, y el acceso a servicios básicos como educación y salud es limitado. La Brincadoteca, un centro social con más de 14 años de experiencia, se ha convertido en un refugio para los niños y niñas de la zona, ofreciéndoles un espacio seguro donde pueden aprender, crecer y desarrollarse.

Actividades y Resultados Esperados

El proyecto se estructura en torno a dos resultados principales:

1. Educación de Calidad: Se espera que al menos el 90% de los 275 niños y niñas participen diariamente en las actividades educativas y culturales ofrecidas en La Brincadoteca. Estas actividades incluyen refuerzo escolar, clases de informática, música, danza, teatro, y talleres de ecología y artesanía. Además, se realizarán visitas a las familias para fortalecer los vínculos familiares y promover el compromiso con la educación de los menores.

2. Seguridad Alimentaria: El proyecto garantizará la alimentación diaria de los menores a través del «Restaurante da Criança», donde se proporcionarán dos comidas al día. Esto no solo mejorará la salud de los niños, sino que también contribuirá a su rendimiento escolar y bienestar general.

Ayuntamiento Valladolid

Colaboración con el Ayuntamiento de Valladolid

El Ayuntamiento de Valladolid ha sido un socio clave en este proyecto, aportando **50.000 euros** para su financiación. Esta contribución permitirá cubrir parte de los costes asociados a la alimentación, el personal educativo y la adquisición de materiales necesarios para las actividades. Además, ARCORES España y ARCORES Brasil cofinancian el proyecto con 5.000 euros y 7.500 euros, respectivamente.

El Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera ha concedido 15.000€ para apoyar el «Proyecto Gabriela, un cachito de cielo», una iniciativa crucial que brinda protección y acompañamiento a niñas víctimas de violencia, un refugio para niñas vulnerables en la Amazonía brasileña.

Este proyecto, que inició en diciembre de 2024, se desarrolla en las localidades de Belo Monte y Foz de Tapauá, en el estado de Amazonas, donde la vulnerabilidad infantil alcanza niveles alarmantes.

El proyecto acoge a 48 niñas de entre 5 y 12 años, proporcionándoles un espacio seguro donde pueden desarrollarse de manera integral.

En Belo Monte se atiende a 36 niñas, mientras que en Foz de Tapauá se benefician 12 pequeñas.

Todas ellas reciben atención cuatro horas diarias, de lunes a viernes, coincidiendo con el calendario escolar, lo que permite un acompañamiento constante y adaptado a sus necesidades educativas.

Ocho profesionales especializados conforman el equipo que hace posible este proyecto, ofreciendo no solo atención educativa sino también apoyo emocional y psicológico.

Su labor va más allá de la enseñanza formal, creando vínculos de confianza con las niñas y proporcionándoles herramientas para superar las experiencias traumáticas vividas.

Más que educación: un enfoque holístico

El «Proyecto Gabriela» no se limita al refuerzo escolar, sino que aborda el desarrollo integral de las niñas a través de:

  • Educación en valores que fortalece su autoestima y sentido de dignidad
  • Actividades lúdicas que fomentan la creatividad y el desarrollo psicomotor
  • Escucha cualificada que les permite procesar experiencias traumáticas
  • Alimentación adecuada que garantiza su desarrollo físico saludable
  • Un ambiente de respeto, dignidad y cariño que muchas no encuentran en sus hogares

El 2024 representa un momento crucial para el «Proyecto Gabriela». Tras tres años de trayectoria, la iniciativa ha generado una creciente demanda en la región, evidenciando la magnitud del problema de abuso y maltrato infantil en la Amazonía brasileña.

La financiación del Ayuntamiento de Chiclana llega en un momento estratégico, otorgando credibilidad y sostenibilidad a este proyecto que se ha convertido en un referente de protección infantil en la zona.

Impacto más allá de las cifras

Aunque el proyecto beneficia directamente a 48 niñas, su impacto trasciende estas cifras. Al ofrecer un modelo de atención basado en el respeto y la dignidad, «Gabriela» está transformando la percepción comunitaria sobre los derechos de la infancia y visibilizando una problemática frecuentemente silenciada en regiones remotas como la Amazonía.

La aportación del Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera ejemplifica cómo la cooperación internacional puede contribuir significativamente a proteger a los colectivos más vulnerables.

Este apoyo no solo proporciona recursos económicos fundamentales, sino que también refuerza el mensaje de que la protección de la infancia es una responsabilidad global que trasciende fronteras.

 

Un proyecto que transforma vidas

Las comunidades rurales de Chororco Alto, Palo Blanco e Iraca Chica sector Barbaran, ubicadas en la provincia de Chota, departamento de Cajamarca (Perú), enfrentan condiciones de pobreza extrema y carecen de servicios básicos fundamentales. La falta de acceso a agua potable ha provocado altos índices de enfermedades, afectando especialmente a niños y mujeres. Ante esta situación, la Comunidad de La Rioja ha aprobado una financiación de 194.204,12 euros para un proyecto que transforma vidas.

El componente central del proyecto es la construcción de tres sistemas completos de agua potable que garantizarán un suministro continuo, suficiente y seguro. Cada una de las 227 familias beneficiarias contará con dos grifos por hogar (uno interno y otro externo) y lavaderos, mejorando significativamente sus condiciones sanitarias. Esta infraestructura beneficiará directamente a 773 personas (399 mujeres y 374 hombres).

La Rioja

Fortalecimiento comunitario y enfoque de género

Más allá de la infraestructura física, el proyecto contempla un robusto programa de capacitación comunitaria orientado a promover hábitos saludables y una gestión adecuada del recurso hídrico. Un aspecto destacable es la promoción de la igualdad de género, estableciendo una cuota mínima del 40% de participación femenina en las Juntas Administradoras de Servicios, asegurando que las mujeres tengan voz y voto en las decisiones sobre este recurso vital.

El proyecto incorpora una importante dimensión ambiental mediante la reforestación de más de 11 hectáreas con 4.540 árboles nativos. Esta acción no solo protegerá las fuentes de agua, sino que también contribuirá a mitigar los efectos del cambio climático. Paralelamente, se realizarán sesiones educativas para sensibilizar a la población sobre la importancia del cuidado del medio ambiente y la gestión sostenible de los recursos hídricos.

Enfoque de derechos y alineación con los ODS

Desde una perspectiva de derechos humanos, la iniciativa reconoce el acceso al agua potable como un derecho fundamental. El proyecto se alinea perfectamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente con el ODS 6 (Agua limpia y saneamiento) y el ODS 13 (Acción por el clima), contribuyendo a las metas globales de desarrollo sostenible.

Un elemento distintivo de esta intervención es su enfoque participativo. Las comunidades serán protagonistas activas en todas las etapas del proyecto, desde el diseño hasta el seguimiento. Esta metodología no solo asegura que las soluciones implementadas respondan realmente a las necesidades locales, sino que también fortalece el tejido social y promueve la apropiación comunitaria, factores clave para la sostenibilidad a largo plazo.

El impacto de este proyecto trascenderá lo inmediato: más allá de proporcionar agua potable, sentará las bases para una mejora integral en la salud, la educación, la igualdad de género y la protección ambiental en estas comunidades rurales de Cajamarca, demostrando que las intervenciones bien diseñadas pueden abordar simultáneamente múltiples dimensiones del desarrollo humano sostenible.

Para más informes: https://www.larioja.org/accion-exterior/es/cooperacion-desarrollo-992de

 

La Junta de Castilla-La Mancha ha otorgado una financiación de 59.999 euros para impulsar un proyecto transformador en Guatemala y promete cambiar la vida de 400 mujeres indígenas en situación de vulnerabilidad.

El proyecto atiende a cuatro grupos específicos de mujeres: jóvenes, madres solteras, viudas y mujeres de la tercera edad, todas ellas enfrentando diversas dificultades socioeconómicas en el municipio de Totonicapán. A través de un enfoque integral, se busca no solo mejorar sus condiciones económicas inmediatas, sino también fortalecer sus capacidades para un desarrollo sostenible a largo plazo.

 

La economía familiar

Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es el fomento del emprendimiento y la economía familiar. Las participantes recibirán formación especializada en la confección de canastas y bordados tradicionales, preservando así el rico patrimonio cultural de la región mientras desarrollan habilidades comercializables. Todos los materiales necesarios para iniciar estos emprendimientos serán proporcionados por el proyecto, eliminando barreras económicas iniciales que suelen obstaculizar el desarrollo de pequeños negocios.

La formación no se limita únicamente a las técnicas artesanales. Las mujeres también participarán en talleres sobre comercialización y competencias empresariales, adquiriendo conocimientos fundamentales para gestionar sus negocios de manera efectiva. Esta formación integral culminará con la entrega de dos diplomas avalados por el Ministerio de Educación Extraescolar de Guatemala, certificaciones que validarán sus habilidades y ampliarán sus oportunidades laborales.

Cultivo de tomates en Guatemala

El impacto esperado trasciende el ámbito económico individual. Al mejorar los ingresos familiares, el proyecto busca prevenir dos problemas críticos en la región: la migración forzada por motivos económicos y el abandono escolar. Muchas madres en situación de vulnerabilidad se ven obligadas a retirar a sus hijos de la escuela para reducir gastos, perpetuando así ciclos de pobreza intergeneracional. Con ingresos más estables, estas familias podrán priorizar la educación de sus hijos, invirtiendo en su futuro.

Desarrollo comunitario

Un aspecto destacable de esta iniciativa es su enfoque comunitario y descentralizado. Los talleres no se concentrarán en un único centro, sino que se llevarán a cabo en las diferentes comunidades beneficiadas, facilitando así el acceso de todas las participantes. El equipo del proyecto se desplazará regularmente a estas comunidades para brindar seguimiento y apoyo continuo, asegurando el desarrollo exitoso de las iniciativas de emprendimiento.

Este proyecto representa una respuesta directa y específica a la problemática actual de las mujeres indígenas en Totonicapán, una región donde convergen desafíos como la pobreza, la discriminación y la falta de oportunidades económicas. A través del fortalecimiento de capacidades, la preservación cultural y el apoyo al emprendimiento, se busca construir soluciones sostenibles que mejoren la calidad de vida de estas 400 mujeres y, por extensión, la de sus familias y comunidades.

La iniciativa se suma a los esfuerzos de cooperación internacional de la Junta de Castilla-La Mancha, reafirmando su compromiso con el desarrollo sostenible y la igualdad de género en regiones vulnerables. El empoderamiento económico de estas mujeres indígenas no solo representa una mejora en sus condiciones materiales, sino también un paso significativo hacia una mayor autonomía y participación en la vida económica y social de sus comunidades.

Para más información: https://www.castillalamancha.es/tema/bienestar-social/promoción-social-y-voluntariado-0

Capacitación para el Futuro

El Gobierno de Navarra ha concedido una financiación de 98.813€ para la rehabilitación y reapertura del Centro de Formación para el empleo Matutelema Ba Afrika («Cuidado para África») en Kamabai, Sierra Leona. Este proyecto será gestionado por la Misión de los Agustinos Recoletos en la región. Un proyecto identificado como capacitación para el futuro.

Un impulso a la formación profesional en una zona rural

El centro de formación Matutelema Ba Afrika tiene como objetivo principal beneficiar directamente a 70 jóvenes de la comunidad de Kamabai, ofreciéndoles capacitación en diversas áreas técnicas y profesionales. Entre las especialidades que se impartirán destacan:

  • Carpintería
  • Costura
  • Metalurgia
  • Electricidad
  • Servicios hoteleros
  • Informática
  • Cursos comunes complementarios

Las actividades del proyecto incluyen tanto la construcción y rehabilitación de las instalaciones físicas como la implementación de programas educativos adaptados a las necesidades locales. Para garantizar la calidad de la formación, el centro contará con un equipo de instructores cualificados en cada una de las áreas.

Objetivos de desarrollo sostenible

Este proyecto no solo busca mejorar las habilidades laborales de los jóvenes participantes, sino que tiene una visión más amplia orientada al desarrollo socioeconómico sostenible de la comunidad. Entre sus objetivos destacan:

  • Fomentar la autosuficiencia de los jóvenes mediante formación práctica
  • Generar oportunidades de ingresos en la región
  • Aprovechar los recursos locales de manera sostenible
  • Promover prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente
  • Involucrar activamente a la comunidad en el desarrollo del proyecto

La sostenibilidad a largo plazo es uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa, que busca crear un impacto duradero más allá del periodo inicial de financiación.

Niños en una escuela en Sierra Leona

Niños en una escuela en Sierra Leona

Cooperación internacional para el desarrollo

Esta financiación se enmarca dentro de las políticas de cooperación internacional del Gobierno de Navarra, que mantiene un compromiso con proyectos de desarrollo en países con necesidades específicas. La colaboración con la Misión de los Agustinos Recoletos, con experiencia previa en la región, garantiza una implementación efectiva del proyecto.

La reapertura del centro Matutelema Ba Afrika representa una oportunidad significativa para la juventud de Kamabai, ofreciéndoles herramientas para mejorar sus perspectivas laborales y contribuir al desarrollo de su comunidad en un país que continúa enfrentando importantes desafíos socioeconómicos.

Para más información: https://www.navarra.es/es/derechos-sociales/cooperacion-internacional

Sierra Leona y Ferrovial un proyecto de esperanza, una iniciativa que promete transformar la vida de muchas personas; un nuevo proyecto de desarrollo comunitario llevará agua potable, saneamiento y mejoras educativas a tres comunidades rurales del norte del país. La iniciativa cuenta con una inversión de 41.892€ proporcionada por Ferrovial, comenzará en enero de 2025 y beneficiará a las comunidades de Bumban Kakendeka, Kathantha y Kabakeh.

El proyecto, que se desarrollará durante 12 meses, surge como respuesta a las necesidades críticas de estas comunidades en situación de extrema pobreza y vulnerabilidad. «Nuestro objetivo es garantizar los derechos fundamentales de educación, acceso a agua potable y salud para los niños y niñas de estas comunidades», explican los coordinadores del proyecto.

Contempla la perforación de tres pozos profundos, equipados con bombas manuales, en los recintos escolares. Estos pozos alcanzarán profundidades de entre 50 y 150 metros, proporcionarán agua potable no solo a estudiantes y profesores, sino a toda la población local, beneficiando directamente a 4.972 personas. Antes de iniciar las perforaciones, se realizará un detallado estudio hidrogeológico para garantizar la ubicación óptima de los pozos.

Un aspecto destacado es la construcción de 12 letrinas secas simples, distribuidas equitativamente entre niñas y niños, en las escuelas de Bumban Kakendeka y Kathantha. Esta medida es particularmente significativa para las estudiantes, quienes actualmente deben adentrarse en el bosque para sus necesidades básicas, exponiéndose a diversos riesgos.

Sostenibilidad del proyecto

Está garantizada por varios factores clave; los terrenos donde se construirán las infraestructuras han sido donados a la misión católica, asegurando su permanencia y beneficio para las comunidades. Además, se establecerán comités de gestión (WASH, en inglés) en cada comunidad que se encargarán del mantenimiento y administración de las instalaciones.

El componente educativo del proyecto incluye capacitaciones sobre prácticas higiénicas y hábitos saludables, que serán impartidas por profesionales del Holy Spirit Hospital de Makeni. Se espera la participación de 50 personas de cada comunidad en estas formaciones.

Como parte del compromiso con la sostenibilidad ambiental, el proyecto incluirá la plantación de 150 árboles frutales autóctonos, incluyendo mangos, anacardos, jackfruits y aguacates, distribuidos equitativamente entre las tres comunidades. Esta actividad se realizará en colaboración con expertos de la Universidad UNIMAK y busca crear conciencia sobre la importancia de mitigar el cambio climático.

Los números hablan por sí solos: además de los 4.972 beneficiarios directos, se estima que el proyecto impactará indirectamente en la vida de otras 10.000 personas. La distribución de beneficiarios directos muestra el alcance del proyecto: 350 personas en Bumban Kakendeka, 370 en Kathantha y 3.745 en Kabakeh.

El cronograma del proyecto está claramente definido: los primeros seis meses se dedicarán a la construcción de letrinas y pozos, seguido por las actividades de formación, la selección de los comités de gestión y, finalmente, la reforestación.

 

 

Sierra Leona y Ferrovial un proyecto de esperanza, representa más que una simple mejora en infraestructura; es una inversión en el futuro de Sierra Leona, que combina el acceso a servicios básicos con educación y sostenibilidad ambiental. Con estas acciones, se espera no solo mejorar las condiciones de vida actuales, sino también sentar las bases para un desarrollo sostenible y duradero en estas comunidades rurales.