Segunda semana en LAR, Brasil.

El acompañamiento que se teje en lo cotidiano se ha ido encarnando en actividades concretas y sencillas en su forma, pero profundas en su alcance educativo y afectivo: talleres, juegos y salidas han sido el hilo conductor de una  ha presumido relación con las niñas que poco a poco se va consolidando… Estos espacios han favorecido la creatividad, pero también la autoestima já que cada » artesanía » ha sido acogida sin juicio, valorando el proceso más que el resultado.

Los talleres con elementos sencillos y reciclados han ayudado a trabajar la atención, paciencia y cuidado del material compartido. Hacer algo con las manos ha permitido que la soñadora de cada niña volviese a tener luz. Todo ha sido una escuela silenciosa de perseverancia, cooperación y confianza.

También han tenido un espacio importante los juegos corporativos de la tarde/ noche y las actividades en torno a la Semana de conmemoración de la fundación de las ARCJ  que fueron pensados no desde la competición, sino pensando en la integración de todas las niñas. El juego compartido generó un clima de alegría explicativa y pertenencia.

En cuanto a las excursiones y salidas fuera del Lar han sido momentos especialmente esperados donde se ha trabajado el respeto y la presencia. Esto ha supuesto una oportunidad para detectar miedos, necesidades y avances, priorizando la necesidad del vínculo que se ha ido teniendo con cada una de ellas. Porque efectivamente, lo educativo y afectivo caminan juntos. Y es así, en lo cotidiano,  donde el acompañamiento cobre todo su sentido.

Estas actividades han promovido valores clave para ARCORES, como la igualdad, cooperación, el cuidado del bien común y la valoración de la diversidad.

Durante estos días hemos madrugado mucho, con el fin de aprovechar al máximo la jornada con las niñas, atendiendo espacios y momentos de ocio y silencio, rutinas del día a día y misa.

La organización y estructura de los horarios ha permitido la fluidez y orden de todo lo planificado: higiene personal, rutinas de comida, salidas médicas…

El compartir almuerzo en las casas de las niñas ha resultado ser un punto de inflexión en el silencio, respeto, orden y conversación individual con las madres sociales y niñas.

Como broche de final de las vacaciones hemos compartido desayuno y cena fuera de casa y una atracción de circo.

Para las niñas acabaron ya las vacaciones, comienzan en sus aulas un nuevo curso: una puntada más para su futuro en las manos De Dios.

El tiempo que las niñas pasan en el colegio forma parte de su pecado educativo y personal. Para ellas, el colegio no es sólo un espacio de aprendizaje, sino también un lugar donde se ponen a prueba sus emociones y relaciones.

Al inicio de la jornada escolar, las niñas salen del Lar con entusiasmo y al finalizar vuelven con vivencias y concretas: alegría por lo aprendido y también cansancio. El Lar se convierte, entonces,  en un espacio donde pueden expresar lo vivido y reforzar hábitos de estudio, responsabilidad y cuidado personal.

Continuamos en misión!

Estas semanas, con una relación más implantada con las niñas y el entorno, hemos podido desarrollar cada actividad más profundamente. Cada día teníamos una propuesta de actividades diferentes según el tiempo que tuviéramos y el clima (teniendo que trabajar en las casas si llovía mucho). Partíamos de trabajar algo de movimiento, enseñarles algún baile de canciones que algunas ya conocían (como la famosa Macarena) para despertar el cuerpo y cambiar a otras actividades ahora más tranquilas y de concentración como seguir hilando llaveros, pulseras, diseñar estuches para después usar en la escuela… y finalmente acabamos haciendo algún juego o dinámica antes de compartir en el almuerzo.

Hemos querido saber qué piensan y viven las niñas preguntándoles directamente a algunas, de las cuales recibimos respuestas claras y sencillas.

*Nos cuentan cómo es vivir en el LAR:

  • Sentirse querida y feliz.
  • No sentirse sola.
  • Vivir con amigas, tener muchas celebraciones y dinámicas diferentes.
  • Conocer a voluntarias de muchos sitios a las cuales hay que amar a todas y de las que se pueden aprender muchas cosas.

*Tratamos de la relación con las voluntarias:

  • “Nos ayudan cuando estamos tristes”
  • “Nos hacen sentir importantes”
  • “Compartir el momento del almuerzo nos une y nos gusta”
  • “Aprendemos algunas cosas en español y hacemos muchas cosas nuevas de manualidades, baile…”
  • “Son muy buenas porque nos enseñan cosas aunque a veces tengamos conflictos entre nosotras las niñas, y son muy cariñosas”

Además algunas nos dicen con mucho cariño que les gustaría que nos quedáramos más tiempo o para siempre, cosa que siempre les preocupa que nos llegue ya el día de marcharnos y nos preguntan constantemente. Para nosotras como voluntarias, es algo muy valioso que en medio de todo lo que viven puedan encontrar cariño y esperanza en nuestra visita y conozcan otras maneras de vivir y de amar.

*Por último, les preguntamos qué era lo que más les había gustado hacer por ahora con nosotras y todas daban gran valor a las actividades que habíamos preparado para ellas, aprender algo nuevo y compartir tiempo jugando o en lo cotidiano.

¡Cada una de ellas y de nosotras aprendemos algo nuevo cada día!

Para nosotras las voluntarias puede parecer todo fácil, pero una palabra en portugués, una comida nueva, una conversación o algo nuevo que hacer llega también cada día.

Continuamos en misión tratando ahora, desde que comenzó febrero, la integración al nuevo curso escolar, reparto de materiales, apoyo en las materias y tareas diarias y un sin fin de cosas que seguir haciendo.

Esperamos que este nuevo curso para ellas sea fructífero e ilusionante por la vida nueva llena de AMOR.

 

Primer testimonio, da click

 

ARCORES apuesta por la educación, acción que contribuye a un mundo más equitativo para todas y todos.

¿Sabias que la integración de los inmigrantes en España traduce muchos beneficios estructurales para la cultura, la sociedad y la economía del país?

En ARCORES. sabemos de los retos que enfrentan muchas personas migrantes en nuestro país. Con ánimo de generar la confianza y la inmersión en la sociedad española en este colectivo desfavorecido, se ha diseñado un proyecto para apoyar a las personas que no saben español.

La población con las que estamos trabajando son mujeres procedentes de Filipinas, que realizan labores en el núcleo principal de nuestra sociedad, la familia.

Empleadas de hogar, cuidadoras de niñas y niños  y de personas mayores, tienen que trasladarse muchos kilómetros a diario para buscar oportunidades y un futuro mejor. Entre sus retos principales: la comunicación oral y escrita. Una necesidad vital para el desarrollo social y personal; que busca desde sus orígenes, hace más de 2,5 millones de años.

El curso piloto de español como lengua extranjera, dio inicio el pasado Sábado 17 de Enero con una participación de un total de 8 alumnas que hablan como lengua materna visaya (grupo de más de 30 lenguas filipinas), dialecto tagalo (dialecto filipino) y lengua inglesa. Como profesoras, contamos con la colaboración de mujeres voluntarias que hablan español como lengua materna.

Se emplea material de apoyo, para nivel ELE A1 (Español como lengua extranjera) que sigue los parámetros actualizados del marco común europeo de referencia para las lenguas y que está adaptado al plan curricular del instituto cervantes.

Hoy nuestra satisfacción es saber que con este piloto aportamos un granito de arena a estos retos de personas migrantes.

Sandra Reyes, coordinadora

 

 

 

 

 

Jornada de orientación del proyecto ARCORES Lengua Escolar para migrantes filipinos, un momento ideal para celebrar el Día Internacional del Migrante, que se conmemora el 18 de diciembre de 2025.

El proyecto ARCORES Lengua Escolar es un programa de desarrollo fundamental diseñado para empoderar a los migrantes filipinos que viven y trabajan en España, proporcionándoles conocimientos esenciales del idioma español.

Esta iniciativa reconoce el papel fundamental que desempeña el idioma en la integración exitosa, el avance profesional y el bienestar general.

Al centrarse en las habilidades de comunicación práctica y el aprendizaje contextual, el programa tiene como objetivo no solo mejorar las oportunidades de empleo, sino también promover condiciones de vida dignas y el crecimiento personal de los participantes.

El proyecto ARCORES Lengua Escolar tiene como objetivo empoderar a los migrantes filipinos en España proporcionándoles una formación integral en español y habilidades de comunicación específicas para el trabajo, con el fin de mejorar su integración en el lugar de trabajo.

Al fomentar la independencia lingüística y la confianza profesional, el programa ayuda a los participantes a acceder a mejores servicios y oportunidades de trabajo dignas, lo que en última instancia mejora su calidad de vida general y su crecimiento personal.

ARCORES España, como parte de la red REDES España, sigue participando en programas sociales relacionados con las preocupaciones de los migrantes, como la promoción de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la Regularización Extraordinaria de los Migrantes, cuyo objetivo es crear un proceso de regularización extraordinario para los migrantes en situación irregular.

Para más información: https://es.arcores.org/lengua-escolar/

Tudela y la educación primaria

El Ayuntamiento de Tudela ha concedido una subvención de 30.000 euros al proyecto «Promoción de la educación primaria de niñas y niños en la escuela rural de Makaiba (Sierra Leona)», presentado por la organización ARCORES España. La iniciativa beneficiará directamente a 350 estudiantes de entre 6 y 12 años y a 8 profesores de una de las zonas más desfavorecidas del país africano.

El proyecto, con un presupuesto total de 51.126 euros, contempla la construcción de una nueva infraestructura educativa con 6 aulas y una veranda en la comunidad rural de Makaiba, situada en el distrito de Karene, provincia norte de Sierra Leona. La actual escuela, construida en 1979, se encuentra en condiciones muy precarias y no puede garantizar un entorno de aprendizaje seguro y adecuado para los menores.

La nueva infraestructura, que se levantará junto al edificio antiguo en un terreno de 360 m², acogerá a 178 niñas y 172 niños de educación primaria, desde 1º hasta 6º curso. El proyecto se ejecutará durante 12 meses, desde diciembre de 2025 hasta noviembre de 2026.

Sierra Leona es uno de los países más pobres del mundo, con un Índice de Desarrollo Humano de 0,458 que lo sitúa en el puesto 184 de 193 países. El 59,2% de su población vive en situación de pobreza multidimensional, y el acceso a la educación sigue siendo uno de los principales desafíos.

Aunque el Gobierno sierraleonés ha incrementado progresivamente su inversión en educación y lanzó en 2019 un programa de educación gratuita de calidad, las escuelas rurales continúan enfrentando graves problemas: infraestructuras precarias, falta de material educativo y altas tasas de abandono escolar, especialmente entre las niñas.

En este contexto, el proyecto de Makaiba cobra especial relevancia. La comunidad, de 2.700 habitantes de la etnia temne, ha demandado activamente esta intervención a través de las familias, la asociación de mujeres local y el profesorado.
Compromiso con la igualdad de género

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su enfoque de género. En Sierra Leona, las niñas tienen más dificultades para acceder y permanecer en el sistema educativo. La tasa de alfabetización femenina es del 34,8%, frente al 51,6% de los hombres, y en las zonas rurales apenas el 1% de las adolescentes están escolarizadas en secundaria.

La nueva escuela ofertará el mismo número de plazas para niñas que para niños, y se trabajará activamente con las familias para promover la matriculación y permanencia de las niñas en el sistema educativo. Actualmente, la escuela cuenta con 3 profesoras y 5 profesores, todos ellos con certificación oficial y experiencia docente.

Financiación compartida y sostenibilidad

Además de los 30.000 euros del Ayuntamiento de Tudela, el proyecto cuenta con la aportación de ARCORES España (5.416 euros), la comunidad local (14.370 euros en mano de obra y materiales) y la organización local (1.640 euros). Esta financiación compartida garantiza el compromiso de todos los actores y la sostenibilidad de la iniciativa.

Los materiales de construcción serán autóctonos —arena, grava, maderas, arcilla, barras metálicas— y se adquirirán en los alrededores de Makaiba, lo que reduce costes y favorece la economía local. La comunidad beneficiaria aportará mano de obra durante toda la ejecución del proyecto.

Una vez finalizada la construcción, el mantenimiento de la infraestructura será apoyado por la Diócesis de Makeni y los Agustinos Recoletos, mientras que el Gobierno de Sierra Leona continuará pagando los salarios de los 8 maestros, garantizando así la continuidad del servicio educativo.

El proyecto está alineado con el Plan Nacional de Desarrollo de Sierra Leona «Educación para el Desarrollo 2019-2023» y el Plan del Sector Educativo 2022-2026, que priorizan el acceso universal a una educación primaria de calidad.

Más allá de los 350 estudiantes y 8 profesores que se beneficiarán directamente, el proyecto tendrá un impacto indirecto en las 320 familias de Makaiba y las aldeas cercanas, alcanzando aproximadamente a 8.700 personas.

Desde ARCORES España llevaremos a cabo actividades de sensibilización en Tudela en coordinación con el Ayuntamiento, a través de jornadas informativas en los Centros Cívicos y otros espacios públicos. Voluntarios de la organización presentarán el proyecto mediante fotografías, folletos y material audiovisual, dirigiéndose a todo tipo de público: adulto, joven e infantil.

Un compromiso de largo recorrido

Esta no es la primera vez que el Ayuntamiento de Tudela apoya proyectos de cooperación internacional en el ámbito educativo. La subvención se enmarca en la convocatoria municipal de ayudas para proyectos de cooperación al desarrollo, que cada año destina recursos a iniciativas que promueven el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza en los países más desfavorecidos.

 

Cádiz y Proyecto Gabriela

La Diputación de Cádiz, a través de su área de Cooperación Internacional, ha aprobado una subvención de 6.500 euros destinada al «Proyecto Gabriela: Apoyo a niñas víctimas de violencia en el Amazonas, Brasil», una iniciativa impulsada por ARCORES España en colaboración con la Prelatura de Lábrea.

El Proyecto Gabriela nació en 2021 como respuesta urgente a una realidad devastadora: las altas tasas de violencia sexual contra niñas en las comunidades ribereñas de Belo Monte y Foz de Tapauá, en el estado de Amazonas. Según datos epidemiológicos de 2023, se registraron 1.855 casos de violencia sexual contra menores en la región, de los cuales el 93,6% de las víctimas fueron niñas. El grupo más afectado son las menores de entre 10 y 14 años, que representan el 54,9% de los casos.

Guiado por las Hermanas Josefinas y coordinado por ARCORES, el proyecto acoge actualmente a 53 niñas de entre 5 y 12 años en dos centros ubicados en estas localidades amazónicas, ofreciéndoles un espacio seguro donde reconstruir sus vidas lejos de la violencia y la explotación.

Atención integral para sanar y crecer

El Proyecto Gabriela va mucho más allá de la simple acogida. De lunes a viernes, durante cuatro horas diarias, las niñas participan en un programa integral que incluye refuerzo escolar, educación en valores, talleres de manualidades, música, informática, actividades lúdicas y, fundamentalmente, apoyo emocional y escucha cualificada por parte de un equipo de ocho profesionales especializados.

Además, el proyecto garantiza dos comidas diarias (desayuno y almuerzo) para las beneficiarias, abordando así la inseguridad alimentaria que afecta gravemente a estas comunidades en situación de extrema pobreza. Las familias también reciben cestas básicas de alimentos y participan en talleres de sensibilización sobre violencia de género y derechos de las mujeres.

Desde su creación, el Proyecto Gabriela ha atendido a 157 niñas, consolidándose como un referente en la protección infantil en la región amazónica. En 2022, debido a la creciente demanda, se abrió un segundo centro en Foz de Tapauá, ampliando la capacidad de acogida de 12 a las actuales 53 niñas.

«El mayor desafío es formar sobre la dignidad de cada persona y construir relaciones de respeto y amor, desarmando conductas y creencias que perpetúan la subordinación de las mujeres amazónicas», explican los responsables del proyecto, que trabajan en estrecha colaboración con familias, escuelas, iglesia y autoridades locales como el Consejo Tutelar.

El proyecto se alinea directamente con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, especialmente el ODS 2 (Hambre Cero), ODS 4 (Educación de Calidad), ODS 5 (Igualdad de Género) y ODS 16 (Paz, Justicia e Instituciones Sólidas), contribuyendo a poner fin a todas las formas de violencia contra las niñas y garantizando su acceso a una educación de calidad.
Financiación y sostenibilidad

El presupuesto total del proyecto para 2025 asciende a 9.346,60 euros, de los cuales la Diputación de Cádiz aporta 6.500 euros (69,54%), ARCORES España contribuye con 1.925 euros y la organización local con 921,60 euros. Los fondos se destinarán principalmente a alimentación, equipamiento, construcciones menores y funcionamiento de los centros.

ARCORES España, con 32 años de experiencia en cooperación al desarrollo y más de 100 proyectos ejecutados en Brasil desde 1993, garantiza la gestión eficiente de los recursos y el seguimiento riguroso de las actividades.

Visibilidad de la cooperación gaditana

Como parte del compromiso con la transparencia y la sensibilización ciudadana, ARCORES España realizará actividades de difusión del proyecto en la provincia de Cádiz, especialmente en Chiclana de la Frontera, donde se llevarán a cabo charlas en colegios y parroquias. Todas las acciones incluirán el logotipo de la Diputación de Cádiz, reconociendo su apoyo fundamental a esta iniciativa solidaria.

El Proyecto Gabriela representa un ejemplo de cómo la cooperación internacional puede transformar realidades y devolver la esperanza a las niñas más vulnerables del Amazonas, construyendo un futuro donde su seguridad, dignidad y bienestar estén garantizados.

 

La Federación Navarra de Municipios y Concejos apoya un proyecto de ARCORES España que beneficiará a más de 2.300 personas en comunidades rurales del norte del país africano

La Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) ha concedido una subvención de 30.000 euros al proyecto «Acceso al agua potable en las escuelas rurales de Kayonkoro, Kanikay y Kamayusufu, en Sierra Leona, mediante la construcción de tres pozos», presentado por ARCORES España.

La iniciativa, que se desarrollará entre noviembre de 2025 y octubre de 2026, tiene como objetivo garantizar el acceso al agua potable de forma sostenible y gratuita en tres escuelas primarias ubicadas en el chiefdom de Biriwa, distrito de Bombali, en la provincia norte de Sierra Leona.

El proyecto beneficiará directamente a 2.350 personas, incluyendo 856 estudiantes de entre 6 y 12 años, 18 profesores y las familias de estas comunidades rurales dedicadas principalmente a la agricultura de subsistencia. Además, se estima que unas 10.000 personas de aldeas cercanas se beneficiarán indirectamente de estas infraestructuras.

Una necesidad urgente

En Sierra Leona, uno de los países más pobres del mundo (puesto 184 de 193 en el Índice de Desarrollo Humano), cerca de la mitad de la población no tiene acceso a agua potable. En las zonas rurales, este porcentaje alcanza el 66%. La carencia de agua potable provoca enfermedades como el cólera y la diarrea, que son una de las principales causas de muerte en niños menores de 5 años.

Actualmente, ninguna de las tres escuelas beneficiarias dispone de acceso a agua potable durante todo el año, lo que afecta gravemente a la salud, la higiene y el rendimiento educativo de los estudiantes, especialmente de las niñas, que son las principales encargadas de recoger agua para sus familias.

El proyecto no se limita a la construcción de infraestructuras. Incluye:

Construcción de tres pozos profundos (entre 50 y 150 metros) con bomba manual, que garantizarán agua potable durante todo el año, incluso en la estación seca
Formaciones comunitarias sobre higiene y hábitos saludables, mantenimiento de pozos y conservación medioambiental
Creación de comités de gestión WASH en cada comunidad para asegurar el mantenimiento sostenible
Plantación de 150 árboles frutales autóctonos (mangos, anacardos, jackfruits y aguacates) en los recintos escolares como medida de protección medioambiental

Esta iniciativa se enmarca en la Agenda 2030 y contribuye directamente a tres Objetivos de Desarrollo Sostenible: ODS 3 (Salud y Bienestar), ODS 4 (Educación de Calidad) y ODS 6 (Agua Limpia y Saneamiento).

Una colaboración consolidada

El proyecto es ejecutado por la organización local Agustinos Recoletos-Caritas Makeni, que trabaja en Sierra Leona desde 2004 y gestiona una red de 74 escuelas rurales en la provincia norte del país. Desde 2020, esta organización ha construido ya 7 pozos en escuelas de la región, con el apoyo de diversas entidades españolas.

ARCORES España, la organización solicitante, aporta 3.509,49 euros adicionales al proyecto, mientras que la contraparte local y las comunidades beneficiarias contribuyen con materiales, mano de obra y recursos valorados en más de 15.000 euros, demostrando su compromiso y apropiación del proyecto.

Con un presupuesto total de 48.739,11 euros, esta iniciativa representa un ejemplo de cooperación eficaz que transformará la vida de miles de personas, garantizando uno de los derechos humanos más fundamentales: el acceso al agua potable.

Este jueves, el Centro Cívico Lestonnac de Tudela acogió una presentación especial que pone de manifiesto el alcance de la solidaridad tudelana más allá de las fronteras. A las 18:00 horas, la Red Solidaria Internacional Agustino Recoleta (ARCORES España) compartimos con la ciudadanía los resultados de sus proyectos humanitarios en Venezuela, una iniciativa que ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento local.

Bajo el emotivo título «Unidos con Venezuela. Una luz de esperanza», la organización desvela cifras que hablan por sí solas: más de 7.000 personas han recibido ayuda directa a través de estos proyectos desarrollados entre 2023 y 2024. La subvención municipal de 15.300 euros ha permitido que 6.000 personas accedan mensualmente a alimentación sana y suficiente, mientras que otras 1.000 han podido obtener medicinas esenciales en un contexto de emergencia humanitaria.

La presentación fue más allá de los números. Nuestra voluntaria Irene, que también es profesora en un colegio, compartió su vivir en Caracas, Venezuela. Su estadía de un mes, en colegios de la Orden de Agustinos Recoletos, significó un cambio en su vida: «Ya había estado en algunos lugares, haciendo voluntariado, pero estar en los colegios, compartiendo el día a día con los pequeños y en parte con las familias, me ayudó a comprender una realidad, muy distinta.

Esta cita estuvo abierta a toda la ciudadanía tudelana, representantes institucionales y entidades sociales, refleja cómo la cooperación internacional puede materializarse desde lo local, convirtiendo a Tudela en un puente de esperanza para miles de personas que enfrentan situaciones de extrema vulnerabilidad al otro lado del Atlántico.

Treinta y cinco personas se dieron cita en La Rioja para reflexionar sobre una de las crisis humanitarias más urgentes de nuestro tiempo, un común entre ARCORES y el Monasterio de San Millán.

El pasado 29 de julio de 2025, el emblemático Monasterio San Millán de la Cogolla y el Ayuntamiento del municipio acogieron una jornada especial dedicada a uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo: garantizar el acceso al agua como derecho humano fundamental.

ARCORES España organizó este taller de formación dirigido a voluntarios y voluntarias de su delegación riojana, aunque también contó con la participación de ciudadanos comprometidos con la justicia social.

El evento se enmarcó dentro del proyecto de cooperación titulado «Acceso universal y equitativo al agua segura y accesible para todos los habitantes de las comunidades de Viza y Frayle. Garantizando la gestión sostenible del agua, promoviendo la igualdad de género, el liderazgo juvenil y protección del medio ambiente», financiado por el Gobierno de La Rioja en su convocatoria de subvenciones 2023.

La jornada contó con personal técnico de ARCORES y una participación especial: la intervención del Padre Francisco Jesús Santamaría, OAR, misionero en Cajamarca, quien aportó su experiencia directa desde el terreno peruano donde ARCORES desarrolla sus proyectos de agua y saneamiento.

Una crisis que afecta a más de la mitad del planeta

Durante el taller, los treinta y cinco asistentes pudieron dimensionar la magnitud de esta crisis a través de datos que resultan estremecedores. Mientras que en España consumimos una media de 130 litros por persona al día y en Estados Unidos la cifra asciende a 310 litros, hay comunidades enteras que no llegan a los 20 litros diarios. La Organización Mundial de la Salud establece que se necesitan entre 50 y 100 litros diarios para tener una vida digna.

El agua, reconocida como derecho humano por la Observación General 15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas desde 2002, sigue siendo un privilegio para demasiadas personas. 4.400 millones de personas no tienen garantizado el acceso al agua, una cifra que representa más de la mitad de la población mundial y que se concentra especialmente en Asia meridional y África subsahariana.

Las causas son múltiples y complejas: desde la escasez natural en regiones áridas hasta los 2 millones de toneladas de desechos que se vierten diariamente en los cuerpos de agua, pasando por una gobernanza ineficaz que perpetúa la desigualdad.

El cambio climático agrava exponencialmente esta situación, ya que por cada grado de calentamiento global, aproximadamente un 7% de la población mundial se verá expuesta a una disminución del 20% de los recursos hídricos renovables.

Cada año se pierden 443 millones de días escolares por enfermedades relacionadas con el agua, mientras que 1.000 niños mueren diariamente por diarrea causada por agua contaminada.

La desigualdad de género se perpetúa cuando, como ocurre en África, el 90% del trabajo de recogida de agua recae en mujeres y niñas, que destinan 200 millones de horas diarias a esta tarea, caminando una media de 6 kilómetros diarios para obtener este recurso vital.

Tres décadas de compromiso en terreno

La experiencia de ARCORES España sirvió como ejemplo tangible de que las soluciones son posibles. Con más de 30 años trabajando a favor del Derecho al Agua, la organización presentó los resultados concretos de su trabajo en Sierra Leona, Brasil y Perú.

En Sierra Leona, donde casi el 60% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y menos de un cuarto de las escuelas tiene suministro de agua, ARCORES ya ha construido pozos en 7 escuelas y planea llegar a las 73 escuelas de la red católica en fases sucesivas. El resultado: reducción significativa de enfermedades y del absentismo escolar.

En Brasil, el trabajo en Lábrea ha permitido que 105 familias cuenten con sistemas de abastecimiento y almacenamiento de agua, avanzando hacia una segunda fase que dotará a cada casa de baño completo. Las mejoras se traducen en menos enfermedades como malaria y dengue, mayor privacidad y un mejor medio ambiente.

En la provincia peruana de Chota, donde solo el 60% de la población cuenta con cobertura de servicio de agua, ARCORES ha construido un sistema de agua con cloración que asegura abastecimiento las 24 horas, logrando reducir las enfermedades digestivas y formando a familias y jóvenes en hábitos saludables.

También se abordó la importancia de presionar tanto al sector público como al privado para que asuman su responsabilidad en la garantía del Derecho al Agua, y de apoyar a organizaciones que trabajan en esta causa a través del voluntariado, donaciones o acciones de sensibilización.

Un objetivo urgente: la Agenda 2030

La jornada se enmarca en el compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la Agenda 2030, que busca garantizar el acceso universal al agua potable. Sin embargo, según Naciones Unidas, el progreso es demasiado lento y hay que acelerar los esfuerzos seis veces más de lo actual, o 1.600 millones de personas continuarán sin acceso en 2030.

Paradójicamente, mientras se necesitan más de 200.000 millones de dólares anuales para garantizar el acceso universal al agua y saneamiento, la ayuda oficial al desarrollo vinculada al sector hídrico disminuyó un 15% entre 2015 y 2021.

En un mundo donde el agua limpia sigue siendo un lujo para muchos, iniciativas como la desarrollada en San Millán de la Cogolla demuestran que la sensibilización y la acción local pueden contribuir a soluciones globales. Porque, como recordaron los organizadores y el Padre Santamaría desde su experiencia misionera, el derecho al agua no es solo una cuestión técnica o política: es, ante todo, una cuestión de justicia y dignidad humana.

La Rioja

La educación en una de las zonas más vulnerables de África recibe un importante respaldo. La Fundación Roviralta ha donado 5000€ para la construcción de una nueva escuela primaria en Kamaranka, una pequeña comunidad rural de Sierra Leona donde más de 650 niños y niñas podrán acceder a una educación de calidad.

El proyecto, liderado por ARCORES España y los Agustinos Recoletos-Caritas Makeni, transformará la realidad educativa de esta región. La actual escuela, construida en 1953, se encuentra en condiciones deplorables que dificultan el aprendizaje y ponen en riesgo la seguridad de los estudiantes.

«Esta iniciativa va más allá de levantar paredes», explica un representante de ARCORES. «Estamos construyendo oportunidades en una de las zonas más empobrecidas del mundo, donde la educación es la principal herramienta para romper el ciclo de pobreza».

Sierra Leona ocupa el puesto 184 de 193 en el Índice de Desarrollo Humano, con un promedio de apenas 2,9 años de educación por persona. En este contexto, el nuevo edificio de seis aulas acogerá a 304 niñas y 357 niños entre 6 y 12 años, con un enfoque decidido en la igualdad de género.

La comunidad local participa activamente aportando mano de obra y materiales autóctonos, mientras que el Gobierno de Sierra Leona se compromete a cubrir los salarios de los profesores. La Diócesis de Makeni garantizará la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.

Fundación Roviralta

Compromiso con la igualdad y el desarrollo comunitario

Con un presupuesto total cercano a los 50.000€, la contribución de la Fundación Roviralta resulta fundamental para completar la financiación necesaria. La construcción comenzará en 2025 y beneficiará no solo a los estudiantes actuales, sino a generaciones futuras de esta comunidad.

Este proyecto ejemplifica cómo la colaboración entre organizaciones internacionales, entidades locales y comunidades puede crear soluciones efectivas para desafíos educativos en contextos de extrema vulnerabilidad, alineándose perfectamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de educación de calidad e igualdad de género.

«Este proyecto no solo mejorará las infraestructuras educativas, sino que también trabajará activamente por la igualdad de género, ofertando el mismo número de plazas para niñas que para niños», señalan desde ARCORES España.

La construcción, que se realizará durante 2025, utilizará materiales locales y contará con la participación activa de la comunidad, generando un sentido de apropiación y compromiso con la educación de las futuras generaciones.

Gracias a iniciativas como esta y al apoyo de entidades como la Fundación Roviralta, se avanza en la creación de oportunidades educativas que permitirán a los niños y niñas de Kamaranka escapar del ciclo de pobreza y construir un futuro más prometedor

En el corazón de la Amazonía brasileña, en la ciudad de Portel (estado de Pará), un proyecto transformador está cambiando la vida de 275 niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Monachil y la esperanza en Amazonía brasileña

La Brincadoteca y Restaurante da Criança Santo Tomás de Vilanova, impulsada por ARCORES y respaldada por el Ayuntamiento de Monachil, ofrece mucho más que un espacio de juegos: proporciona alimentación, educación y un entorno seguro para el desarrollo integral de menores entre 6 y 15 años.

Solidaridad desde Granada hasta la Amazonía

El Ayuntamiento de Monachil ha demostrado su compromiso con la cooperación internacional al conceder 6.200€ para este proyecto vital.

Esta aportación representa un puente de solidaridad que conecta a este municipio granadino con una de las regiones más vulnerables de Brasil, evidenciando que la acción local puede tener un impacto global significativo.

La contribución del consistorio monachileño se destina principalmente a garantizar la alimentación diaria y los materiales pedagógicos necesarios para el funcionamiento del centro, elementos fundamentales para el éxito del proyecto.

Creada para atender a cientos de niños que vagaban por las calles sin la debida atención, la Brincadoteca representa un papel fundamental en el desarrollo educativo y social de los menores del barrio de Castanheira y otras zonas periféricas de Portel.

En una región con escasas iniciativas que promuevan la protección de los derechos de la infancia, este centro se ha convertido en una referencia por su metodología, servicios e impacto comunitario.

El «Restaurante da Criança», componente esencial del proyecto, garantiza una alimentación diaria adecuada a todos los participantes.

Gracias al apoyo del Ayuntamiento de Monachil, se pueden adquirir los alimentos básicos necesarios (arroz, frijoles, leche, carne, huevos, entre otros) para la elaboración de comidas nutritivas.

Esta iniciativa no solo satisface una necesidad básica, sino que crea condiciones propicias para el aprendizaje y desarrollo.

Más allá de la nutrición

La Brincadoteca ofrece un programa integral que incluye:

  • Refuerzo escolar personalizado
  • Promoción de la lectura
  • Actividades lúdicas en la Sala de Juegos
  • Formación musical (violão, flauta y canto)
  • Clases de danza e informática
  • Actividades deportivas
  • Atención sanitaria básica

La colaboración entre el Ayuntamiento de Monachil y ARCORES ejemplifica cómo las administraciones locales pueden contribuir significativamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Monachil y la esperanza en Amazonía brasileña,

Este proyecto no solo proporciona un espacio seguro y nutritivo para los menores, sino que representa una apuesta por el futuro de una comunidad vulnerable en la región amazónica.

La aportación municipal de 6.200€ se traduce en alimento, educación y esperanza para 275 niños y adolescentes, demostrando que la solidaridad no conoce fronteras y que pequeñas acciones pueden generar grandes transformaciones.

Más información: https://www.arcores.org/arcores-brasil/