La Diputación de Cádiz, a través de su área de Cooperación Internacional, ha aprobado una subvención de 6.500 euros destinada al «Proyecto Gabriela: Apoyo a niñas víctimas de violencia en el Amazonas, Brasil», una iniciativa impulsada por ARCORES España en colaboración con la Prelatura de Lábrea.
El Proyecto Gabriela nació en 2021 como respuesta urgente a una realidad devastadora: las altas tasas de violencia sexual contra niñas en las comunidades ribereñas de Belo Monte y Foz de Tapauá, en el estado de Amazonas. Según datos epidemiológicos de 2023, se registraron 1.855 casos de violencia sexual contra menores en la región, de los cuales el 93,6% de las víctimas fueron niñas. El grupo más afectado son las menores de entre 10 y 14 años, que representan el 54,9% de los casos.
Guiado por las Hermanas Josefinas y coordinado por ARCORES, el proyecto acoge actualmente a 53 niñas de entre 5 y 12 años en dos centros ubicados en estas localidades amazónicas, ofreciéndoles un espacio seguro donde reconstruir sus vidas lejos de la violencia y la explotación.
Atención integral para sanar y crecer
El Proyecto Gabriela va mucho más allá de la simple acogida. De lunes a viernes, durante cuatro horas diarias, las niñas participan en un programa integral que incluye refuerzo escolar, educación en valores, talleres de manualidades, música, informática, actividades lúdicas y, fundamentalmente, apoyo emocional y escucha cualificada por parte de un equipo de ocho profesionales especializados.
Además, el proyecto garantiza dos comidas diarias (desayuno y almuerzo) para las beneficiarias, abordando así la inseguridad alimentaria que afecta gravemente a estas comunidades en situación de extrema pobreza. Las familias también reciben cestas básicas de alimentos y participan en talleres de sensibilización sobre violencia de género y derechos de las mujeres.
Desde su creación, el Proyecto Gabriela ha atendido a 157 niñas, consolidándose como un referente en la protección infantil en la región amazónica. En 2022, debido a la creciente demanda, se abrió un segundo centro en Foz de Tapauá, ampliando la capacidad de acogida de 12 a las actuales 53 niñas.
«El mayor desafío es formar sobre la dignidad de cada persona y construir relaciones de respeto y amor, desarmando conductas y creencias que perpetúan la subordinación de las mujeres amazónicas», explican los responsables del proyecto, que trabajan en estrecha colaboración con familias, escuelas, iglesia y autoridades locales como el Consejo Tutelar.
El proyecto se alinea directamente con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, especialmente el ODS 2 (Hambre Cero), ODS 4 (Educación de Calidad), ODS 5 (Igualdad de Género) y ODS 16 (Paz, Justicia e Instituciones Sólidas), contribuyendo a poner fin a todas las formas de violencia contra las niñas y garantizando su acceso a una educación de calidad.
Financiación y sostenibilidad
El presupuesto total del proyecto para 2025 asciende a 9.346,60 euros, de los cuales la Diputación de Cádiz aporta 6.500 euros (69,54%), ARCORES España contribuye con 1.925 euros y la organización local con 921,60 euros. Los fondos se destinarán principalmente a alimentación, equipamiento, construcciones menores y funcionamiento de los centros.
ARCORES España, con 32 años de experiencia en cooperación al desarrollo y más de 100 proyectos ejecutados en Brasil desde 1993, garantiza la gestión eficiente de los recursos y el seguimiento riguroso de las actividades.
Visibilidad de la cooperación gaditana
Como parte del compromiso con la transparencia y la sensibilización ciudadana, ARCORES España realizará actividades de difusión del proyecto en la provincia de Cádiz, especialmente en Chiclana de la Frontera, donde se llevarán a cabo charlas en colegios y parroquias. Todas las acciones incluirán el logotipo de la Diputación de Cádiz, reconociendo su apoyo fundamental a esta iniciativa solidaria.
El Proyecto Gabriela representa un ejemplo de cómo la cooperación internacional puede transformar realidades y devolver la esperanza a las niñas más vulnerables del Amazonas, construyendo un futuro donde su seguridad, dignidad y bienestar estén garantizados.





