El Ayuntamiento de Chiclana (Cádiz) ha concedido 5.000 euros para apoyar el programa de emergencia para luchar contra la mortalidad infantil en Venezuela.
El proyecto tiene como fin ofrecer una ayuda de emergencia en este país americano y garantizar el derecho humano fundamental de acceso a la alimentación a 60 niñas y niños entre 0 y 12 años en estado de desnutrición severa y en alto riesgo de padecerla. El proyecto se desarrolla en las ciudades de Atapirire, Múcura y Boca del Pao y en el aislado y despoblado estado de Anzoátegui.
Desnutrición infantil

De acuerdo al Observatorio de la Diáspora Venezolana (ODV), 7,2 millones de venezolanos han migrado a otros países en búsqueda de empleo, alimentos y medicinas que permitan mejorar su calidad de vida y la de su familia. Este fenómeno migratorio está impactando de manera significativa en la vida de niños, quienes han quedado en situación de abandono por sus progenitores, provocando una situación de emergencia en el país que debe ser atendida de manera inmediata. Se calcula que alrededor de un millón de niños se han quedado solos por la migración de sus padres.
Esto, a su vez, ha provocado una situación de emergencia alimentaria y nutricional en dicha población infantil, con la más baja disponibilidad de proteínas y nutrientes desde la década de los 50 y con un avance progresivo de la subnutrición.
Aproximadamente el 30% de los niños y niñas menores de 5 años sufren desnutrición crónica.



