Un corazón que late en misión desde hace casi 50 años

/ / Actualidad

Fr. Roberto Armas (OAR), presidente Arcores Perú.

Soy Fr. Roberto Armas (OAR), presidente de ARCORES Perú. Natural de San Millán de la Cogolla, entré de pequeño en los Agustinos Recoletos de Logroño. Me ordené sacerdote a finales de 1977, y apenas un mes después, en enero de 1978, fui enviado a la Misión de Chota en Perú.

Fueron 12 años de experiencias profundas como misionero en estas tierras que, por naturaleza, son puramente misioneras. Después trabajé en distintos lugares del Perú: Arequipa, Lima (23 años), Chiclayo, Cajamarca. Hace tres años regresé a Chota, esta vez como responsable de ARCORES Perú.

ARCORES en Chota es una ONG misionera cien por cien. La misión de Jesús en este mundo fue evangelizar y estar con los más pobres y necesitados. Esa misma es la misión de la Iglesia, y es la misión de los Agustinos Recoletos en todos los lugares donde estamos. También en Chota y en el Perú. Y esa es la misión de ARCORES Internacional.

Me siento misionero al cien por cien, porque mi tarea es evangelizar como sacerdote Agustino Recoleto y acompañar esta labor social y misionera de ARCORES.

ARCORES, la Red Solidaria y la misión de los Agustinos Recoletos son una fusión perfecta: evangelizar y promover la acción social y la promoción humana allí donde la Iglesia nos necesita. Eso es lo que siento como Agustino Recoleto y como responsable de ARCORES Perú aquí en Chota.

La labor que hemos realizado todos los Agustinos Recoletos desde que estamos en Chota ha sido siempre la misma: evangelizar esta Prelatura que la Iglesia nos encomendó, sin descuidar la labor social y la atención a los más necesitados. Eso fue desde el principio y lo sigue siendo hoy. ARCORES ha sido una extraordinaria oportunidad para hacer esto realidad, por la multitud de proyectos que ha llevado a cabo desde que existe, primero Haren Alde y después ARCORES.

Me siento orgulloso de ser responsable de esta labor y renuevo mi compromiso de darlo todo en mi vida religiosa por esta misión que la Orden me ha encomendado: evangelizar mediante esta labor social de ayuda a nuestras comunidades y personas de nuestro Perú y nuestra Prelatura.

Que este mes de febrero oren todos por el éxito de nuestros proyectos de ARCORES en Perú. Bendiciones para todos.

Mira la entrevista

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.