Compromiso social que transforma

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Por Fr. Wilmer Moyetones

Latiendo en Misión es una invitación a transformar la empatía en acción concreta. Como religiosos agustinos recoletos, no podemos permanecer encerrados en nuestras comunidades mientras el mundo sufre. Nos hemos consagrado para ser voz de quienes no la tienen, para construir una nueva humanidad desde la solidaridad activa.

La injusticia, la pobreza extrema, la violencia y la exclusión social no pueden normalizarse. Debemos asumir una actitud profética y comprometernos activamente con la transformación de estas realidades.

Contra la desigualdad: solidaridad que libera

En una sociedad donde ser pobre significa ser excluido, nuestro compromiso con la pobreza evangélica adquiere una dimensión profundamente social. No se trata solo de vivir con austeridad, sino de denunciar activamente la desigualdad y comprometernos con un proyecto de sociedad justa y solidaria.

Hacernos pobres significa convertirnos en instrumentos de liberación para quienes han perdido la esperanza a causa del poder económico y la injusticia estructural. El progreso social pasa necesariamente por la lucha contra la miseria que afecta a la mayoría. No podemos ser insensibles ante esta realidad.

Construcción de sistema de agua en Perú

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Escuchar el clamor de los vulnerables

La obediencia auténtica implica escuchar la voz de Dios en los vulnerables y descartados. Reconocer a Dios en los acontecimientos dramáticos de la sociedad nos lleva a oponernos a toda forma de esclavitud y opresión.

El sueño de Dios es que la humanidad viva en fraternidad, plenitud y paz. Somos corresponsables de hacerlo realidad. No podemos callar ni permanecer ajenos al sufrimiento. Si los consagrados no asumimos este papel profético, corremos el riesgo de convertirnos en cómplices de la injusticia.

Amor que abraza el dolor del mundo

Jesús vivió siempre cercano a los marginados: leprosos, prostitutas, niños, viudas, huérfanos. Si no somos capaces de salir de nosotros mismos para ir al encuentro de quienes más sufren, nuestra consagración pierde sentido.

Estamos llamados a acercarnos a las heridas del corazón humano, a sanar, abrazar y acompañar sin miedo al contacto con el dolor. El amor célibe se manifiesta en el compromiso con el sufrimiento de los oprimidos, convirtiéndose en profecía contra el egoísmo y la indiferencia.

ARCORES: Solidaridad en acción

La red solidaria ARCORES es el canal privilegiado para canalizar nuestro compromiso social. No podemos delegar esta labor únicamente a quienes están formalmente encargados. Todos debemos implicarnos, sumando fuerzas en una misma misión solidaria.

Como religiosos agustinos recoletos, debemos defender los derechos de los marginados y luchar por su dignidad, aun enfrentando obstáculos políticos y sociales. Nuestra misión nos exige vivir con conciencia ecológica y responsabilidad por el cuidado de la creación.

Mes a mes, la Jornada de Corazón Solidario nos presenta proyectos concretos donde nuestra solidaridad transforma vidas reales. Detrás de cada iniciativa hay personas con nombres y rostros, con sueños y esperanzas que merecen ser acompañados.

Cada latido cuenta. Cada gesto solidario transforma.

Súmate con tu oración, tu tiempo, tu difusión o tu aporte económico. No podemos permanecer al margen de las realidades humanas. ARCORES es nuestro medio para vivir la consagración desde la perspectiva del Reino de Dios, haciendo realidad el sueño divino de justicia y fraternidad.

 

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