Una charla sobre cooperación internacional y educación inclusiva sensibiliza a 95 estudiantes sobre la realidad de Totonicapán
El Colegio Agustiniano acogió una emotiva presentación del proyecto «Garantizando el acceso a la educación a niñas y niños indígenas altamente vulnerables y la seguridad alimentaria de sus familias en el departamento de Totonicapán, Guatemala». Ante un auditorio de 95 estudiantes, donde se narraron los desafíos y logros de una iniciativa financiada por la Comunidad de Madrid.
Se explicó cómo este programa garantiza el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad a 200 niñas y niños indígenas de la etnia maya kiché, entre 5 y 15 años. «Estos menores reciben, por primera vez en sus vidas, ayudas para su escolarización», enfatizó el fraile fray Isidro Gorri, destacando la importancia histórica de esta iniciativa.
Los beneficiarios pertenecen a familias en situación de extrema pobreza y alta vulnerabilidad que viven dispersas en 35 comunidades del departamento de Totonicapán. Las becas cubren aspectos fundamentales como el pago de matrículas, la compra de uniformes, material escolar, ropa de deporte y gastos imprevistos que suelen ser barreras infranqueables para estas familias.

El proyecto aborda esta problemática mediante la promoción de actividades agropecuarias innovadoras. Se han implementado invernaderos comunitarios para el cultivo de tomates y se han construido gallineros comunitarios para la crianza de gallinas ponedoras. En cada instalación colaboran diez familias, creando un modelo de cooperación que fortalece los lazos comunitarios.
Los estudiantes mostraron especial interés por la metodología del proyecto, que incluye la formación técnica de los beneficiarios. Técnicos de la Universidad de San Carlos de Guatemala capacitan a las familias en agricultura sostenible y producción avícola, garantizando que las iniciativas perduren en el tiempo. «Es hermoso ver cómo estas familias no solo reciben ayuda, sino que se convierten en protagonistas de su propio desarrollo», relató Fray Isidro, subrayando la importancia del empoderamiento comunitario en este tipo de proyectos.

La charla logró su objetivo de sensibilizar a los jóvenes sobre la realidad de la cooperación al desarrollo y la educación como derecho fundamental. Los estudiantes del Colegio Agustiniano pudieron entender cómo la colaboración entre instituciones españolas y guatemaltecas puede generar transformaciones reales en comunidades vulnerables. «Proyectos como este nos recuerdan que la educación es la herramienta más poderosa para romper los ciclos de pobreza».
La experiencia compartida, demostró a los jóvenes del Colegio Agustiniano que la solidaridad trasciende fronteras y que cada acción, por pequeña que parezca, puede contribuir a construir un mundo más justo y equitativo para todos los niños, sin importar su origen o condición social.


